BRUSELAS | AFP
Los ministros de Finanzas de la UE aprobaron ayer junto al FMI un plan de rescate de 78.000 millones de euros para Portugal, el tercero para un país de la Eurozona -tras Grecia e Irlanda- sacudida por una crisis de deuda soberana sin precedentes.
Los europeos financiarán dos tercios y el Fondo Monetario Internacional (FMI) de los 78.000 millones de euros (unos US$ 110.000 millones) el resto de la ayuda, que se distribuirá en tres años y estará supeditada a un severo plan de austeridad, siguiendo el mismo esquema aplicado para Grecia con un plan de 110.000 millones de euros e Irlanda (85.000 millones de euros). Con esto como telón de fondo, las principales bolsas europeas cayeron (ver aparte).
Portugal deberá reforzar principalmente el capital de sus bancos, llevar a cabo privatizaciones y reformar el sistema de sanidad y la administración pública con el fin de reducir su actual déficit de 5,9% del Producto Interno Bruto (PIB) al 3% autorizado por Bruselas en 2013.
Al tiempo que daban luz verde al plan de rescate, los ministros europeos de Finanzas sopesaban una ayuda adicional a Grecia, que sigue sin salir del problema financiero y su colosal deuda se prevé que este año alcance a 157% del PIB.
"Somos favorables a extender el periodo de pago, a dar más tiempo" a los griegos para reembolsar su deuda, declaró la ministra austriaca de Finanzas, Maria Fekter, secundando una postura planteada por primera vez el domingo por Alemania.
La Comisión Europea también se mostró abierta ayer "a modificaciones" del programa de préstamos, pero precisó que en ningún caso se contempla una reestructuración de la deuda, es decir, la asunción de que al menos una parte no será reembolsada, porque tendría "consecuencias devastadoras".
"La reestructuración no está sobre la mesa, no es una opción", destacó por su parte la ministra española de Economía, Elena Salgado, abogando por "esperar el resultado de la misión" conjunta que el FMI y la UE llevan a cabo en estos momentos en Atenas para poner en claro las cuentas.
El titular holandés, Jan Kees de Jager, contradijo en cambio a todos sus colegas: "Discutimos todo tipo de asuntos, incluidos una reestructuración, pero en público somos muy reticentes a hablar de ello", admitió. En ese contexto, los ministros europeos se esforzaron por relativizar la ausencia de un interlocutor clave para un nuevo plan para Grecia, Dominique Strauss-Kahn, encarcelado en Estados Unidos por agresión sexual a una camarera de un hotel (ver nota en página A2).
El escándalo "es inconveniente", pero "no ralentizará" los programas de rescate, afirmó el titular holandés. El FMI está bien organizado y los trabajos siguen en marcha", subrayó Salgado.