RENZO ROSSELLO
Uruguay postula cinco sitios emblemáticos de su paisaje como Patrimonio Histórico de la Humanidad. Para la Comisión Nacional del Patrimonio el compromiso supone que cada uruguayo se vuelva consciente de su riqueza patrimonial.
"Queremos entusiasmar a la gente, eso es lo más importante de toda esta discusión. Tenemos una riqueza increíble en este país y debemos aprender a conocerla y cuidarla", dice el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional del Patrimonio, Alberto Quintela.
La idea, señala Quintela, va más allá de las postulaciones que el país bajo auspicios del organismo hace a la Unesco para integrar la lista de bienes del Patrimonio Mundial. De los 911 sitios que integran esa lista, Uruguay tiene desde 1995 a Colonia del Sacramento.
La propuesta incluye ahora al ex frigorífico Anglo y su barrio circundante en Fray Bentos -lugar que fue el visitado por la directora para América Latina de Unesco, Nuria Sanz, con un grupo de expertos-, pero también suma a los viejos talleres de ferrocarriles y el barrio Peñarol; la rambla de Montevideo, el movimiento moderno de la arquitectura entre las décadas de 1920 y 1950 en todo el país; la obra del ingeniero Eladio Dieste, "el señor de los ladrillos", en el país.
"EFECTOS SECUNDARIOS". "En principio se proponen todos estos sitios porque se tiene la expectativa de que puedan entrar en la lista", señala Quintela. Sin embargo, el entusiasmo del directivo de Patrimonio se ve matizado por la cautela. "Hay que tener en claro la cantidad de obligaciones que implica para el país, eso lo vemos en Colonia", explica.
Y recuerda algunas experiencias en otros países que, a su juicio, deben llamar la atención sobre consecuencias no deseadas de una declaración de bien patrimonial: el turismo masivo, el aumento "escandaloso" de los precios, la compra de bienes inmobiliarios por parte de extranjeros que eligen vivir "cerca" del Patrimonio Histórico. Lo que los expertos denominan un "proceso de gentrificación", que experimentan algunas zonas como el Soho en el West End de Londres, o ciertas zonas de Sevilla, por ejemplo.
"Por esto tenemos que ser cuidadosos, lo más importante es poder entusiasmarnos los uruguayos, ser conscientes de lo que tenemos. Por ejemplo, un grupo de vecinos que habitan un edificio que tomen precauciones para conservar su fachada, que hagan los reclamos ante el municipio para esa tarea", indica Quintela.
FUERA DE AGENDA. Quintela relató que la visita al histórico barrio Anglo de Fray Bentos tuvo lugar luego de un encuentro con la directora de Unesco y el grupo de expertos en La Paloma. "La agenda la manejó Unesco, nosotros tratamos de proponer algunas cosas, pero venían con muy poco tiempo", recuerda. Luego de la reunión acordaron la visita a Fray Bentos. Abordaron un ómnibus que llevó a todo el grupo hasta la capital rionegrense. "Fue una locura", sintetiza Quintela.
Con un margen tan acotado quedaron varias visitas en el tintero. Por esta razón la posibilidad de visitar el barrio Peñarol en Montevideo se transformó rápidamente en una utopía.
De todos modos, confía Quintela, será posible volver a dialogar con los expertos de Unesco. "Vamos a fijar una línea de reuniones con ellos en distintos puntos del país, en Florida, en Melo, en Durazno, y con una agenda menos apretada intentaremos discutir sobre los bienes patrimoniales", dice.
Los cinco postulados
ANGLO La antigua "cocina del mundo" y el barrio que la circunda en la ciudad de Fray Bentos es uno de los sitios postulados para la lista del Patrimonio Histórico de la Humanidad de la Unesco.
ARQUITECTURA El movimiento moderno arquitectónico que entre las décadas de 1920 y 1950 dio lugar a numerosas obras, no solo en la ciudad de Montevideo sino en varias ciudades del interior.
RAMBLA El tradicional paseo costero de la ciudad de Montevideo, que ya es considerado bien patrimonial por la Comisión Nacional, también se postula en la lista.
BARRIO PEÑAROL Tanto los antiguos talleres del ferrocarril, como el barrio con las casas que pertenecieron a los antiguos funcionarios y obreros del ferrocarril inglés.
ELADIO DIESTE La obra del genial ingeniero es referente mundial por su manejo del ladrillo. La Iglesia del Cristo Obrero de Atlántida y la Iglesia San Pedro de Durazno, son una muestra de su obra en varios puntos del país.