CARLOS REYES
El sábado el Sodre dará un concierto sinfónico coral con un programa que los amantes de la música estarán esperando: "Carmina Burana". Lo dirige Carlo Tenan y cuenta con Sandra Scorza, Carlos Ullán y Federico Sanguinetti como solistas.
La célebre composición, una cantata dramática para soprano, tenor y barítono compuesta por Carl Orff (1895-1982), contará con artistas de relevancia, tanto nacionales como extranjeros. Entre éstos últimos están el tenor argentino Carlos Ullán y el maestro italiano Carlo Tenan, quien se hará cargo de la dirección. Entre los cantantes nacionales destacan la soprano Sandra Scorza y el barítono Felipe Sanguinetti, quienes se enfrentan a un bravo e interesante desafío.
"El rol que tengo a cargo es muy bonito pero también de una exigencia impresionante, porque la soprano recorre en esta pieza todo el registro, con notas muy agudas, como un re sobre agudo. Y es necesario alivianar la voz: la soprano no puede pesar la voz para rol, y eso demanda todo un trabajo técnico previo. También hay que estar atenta a lo que quiera el director, que ya estamos trabajando con él", explicó a El País Scorza.
La cantante señala que la obra es exigente para los tres solistas, puesto que el tenor tiene unas intervenciones que demandan mucha técnica. "Y también para el barítono, puesto que hay momentos que canta en falsete: es un desafío para los tres, y a nivel personal, es un honor estar en este proyecto".
"He cantado como corista esta obra, y es la primera vez que la canto como solista. Creo que toda soprano, en mi registro, lírica ligera, debe abordar este papel. Es muy dulce la obra, vocalmente son frases muy dulces, de mucho sentimiento interior, que uno siente y quiere expresar. Es justamente la dulzura lo que define a esta obra. Es una pieza angelical", afirma Scorza.
"En esta obra la soprano interviene mucho con el coro, aunque también tiene una aria en latín, la In Trutina, y además tiene, luego de un momento coral muy fuerte, lo que se llama el `dulcissime`, que es una frase nomás, un recorrido que la soprano hace, hasta un re sobre agudo, que es el momento más culminante para la cantante, y de más exigencia vocal".
La artista observa las diferencias que hay para ella a la hora de realizar una interpretación con o sin escenificación. "En este caso es un concierto oratorio, pero lógicamente se puede llevar a escena. Personalmente, como no hay en esta obra escena, a lo que estoy más abocada es al tema vocal. Al cantarla en forma de concierto, una está muy concentrada en la expresión vocal y en los momentos que el director da las entradas. Una se mete en la obra, pero se mete más a nivel musical y vocal, que es a lo que se apunta en este caso. Cuando se pone una obra también con escenificación, una va armando otra composición, que ya requiere más elementos dramáticos. Pero en este caso, estoy más centrada en lo vocal, en darle un sentimiento, en expresarlo con la voz, pero desde una postura más bien estática".
Scorza no esconde su indignación porque se vaya a hacer una única función de este espectáculo. "Me apena muchísimo, porque es un proyecto ambicioso, y creo que hace por lo menos más de 15 años que esta obra no se hace acá. Y me apena que no se le haya dado la importancia que requiere, lamentablemente. Yo no le echo la culpa a nadie, pero sí me quedo con las ganas de dar algunas funciones más. Además, para todos los cantantes, en las primeras funciones existen los nervios del estreno, y luego uno se va soltando más. Y como hay posibilidades de que el Ballet la interprete, creo que se le debería haber dado más importancia, y haber hecho más funciones. Una obra tan hermosa, de tanta exigencia, hubiera dado por lo menos para dos o tres funciones".
Scorza reconoce que el Sodre está en un momento de cambios, con "todo muy convulsionado. El Sodre está haciendo muchísimos sacrificios, y quiere apuntar a lo máximo, pero hay problemas burocráticos que escapan un poco a la parte artística, y que deberían no trancar, ni truncar, las cosas a nivel artístico. Creo que con este nuevo teatro que tenemos, hay que apuntar artísticamente a lo máximo".
"Los intercambios con artistas extranjeros son importantes, porque es bueno que la gente tome contacto con ellos. Pero no hay que olvidarse que acá hay gente que nos quedamos, que no nos fuimos del país. En mi caso tuve muchas oportunidades de trabajar en el extranjero y sin embargo me quedé. Porque yo amo mi país, pero no quiero evidentemente que me dejen sin trabajo".
Carmina Burana va en el Auditorio Nacional Adela Reta, en la Sala Eduardo Fabini a las 18.30 horas. Las entradas están en la boletería de la sala (Andes y Mercedes) y en Red UTS, y valen entre $ 80 y $ 250.
Límites: "Me apena muchísimo que se dé una única función de esta obra tan hermosa".
"Julio Bocca hace un camino por separado"
Consultada Sandra Scorza sobre si la presencia de Julio Bocca ha incidido positivamente sobre los otros cuerpos estables del Sodre, la artista contestó: "Creo que más bien al Sodre le hace bien. A nivel personal, que hace tantos años que estoy en el coro del Sodre, creo que a nosotros no nos influye para nada. La orquesta también hace su camino, y creo que el coro merece tener más trascendencia, tenemos que tener un poco más de importancia, y más promoción, así como la tiene Bocca. Me parece excelente todo lo que él está haciendo, está bárbaro, pero que no se olviden que hay un coro y una orquesta que estamos en las mismas condiciones, y que ahora perdieron un poco de protagonismo. Ellos van a hacer giras, reconozco que Bocca tiene mucha fuerza a nivel mundial, y es un honor tenerlo aquí como director, en este paisito. Pero es como que están haciendo su camino un poco separado de lo que es el coro y la orquesta. Cada uno hace su camino".
La cantante contó además que el Sodre prepara para esta temporada dos óperas, Eugenio Oneguin, de Chaikovski sobre la novela en verso del escritor ruso Aleixandre Pushkin, y Werther, con música de Jules Massenet y libreto de Edouard Blau, Paul Milliet y Georges Hartmann, basado en la novela de Goethe.
"El primer título sería para julio y el segundo para septiembre u octubre. Esperamos llegar bien, aunque hay algunos problemas burocráticos. Creo que a nivel de escenografía y vestuario viene todo del extranjero, aunque no tengo los detalles. Sé que vienen cantantes rusos, más algunos locales, más el coro del Sodre y la orquesta sinfónica. Ya estuvimos ensayando: vino una profesora de ruso a darnos clases de fonética rusa. La obra ya está leída, ahora tenemos que practicarla a nivel de canto, y memorizarla. Es una ópera hermosísima musicalmente y creo que a la gente le va a encantar", remata Scorza.