Para el Banco Central (BCU) este año, el crédito tendrá un crecimiento "similar" al que tuvo el año pasado, es decir en torno a 26% y no cree que ello genere una presión inflacionaria (por el lado de la demanda) ya que se parte de "niveles muy bajos".
"El crédito ha recuperado los niveles de crecimiento que venía mostrando en 2007 y 2008, y seguramente tendremos en 2011 niveles de crecimiento similares a los que nos encontramos en 2010", señaló ayer el superintendente de Servicios Financieros del BCU, Jorge Ottavianelli.
En 2010 el crédito total aumentó un 26%, los préstamos en pesos lo hicieron un 38% mientras que los que son en dólares subieron 20%. En total se dieron nuevos créditos por US$ 1.511 millones en 2010.
Consultado respecto a si un crecimiento de los préstamos similar al de 2010 no generaría presiones inflacionarias, Ottavianelli respondió que "si bien el crédito viene creciendo a tasas altas, viene de niveles muy bajos".
Agregó que en el BCU se viene "monitoreando y controlando el aumento del crédito" pero "desde el punto de vista prudencial no parece que estemos ante un fenómeno de riesgo ni de burbuja".
El superintendente de Servicios Financieros explicó que "la inflación es un fenómeno esencialmente monetario que tiene múltiples causas" y una de "las potenciales causas podría ser el crecimiento del crédito; son fenómenos que siempre hay que estar cuidando y controlando (pero) no tiene afectación directa ni se traslada muchas veces a la inflación".
Pese a ello, el presidente del BCU, Mario Bergara dijo el jueves que en caso que la inflación de abril -que se conocerá el martes próximo- sea "alta", se tomarían medidas macroprudenciales y precisó que se analiza elevar los encajes bancarios (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el Central). "No descartamos utilizar el elemento de encajes bancarios" los cuales "hoy son los más bajos de América Latina", indicó Bergara en un evento de Bloomberg sobre "Uruguay: puerta de entrada a los negocios en Latinoamérica". Hoy están en 12% para los depósitos en pesos y 15% para los que son en dólares, aunque hasta 2009 llegaron a estar en 25% y 35% respectivamente. Con una suba de los encajes se busca contener el crédito y por ende el dinero circulante en la economía. De esa manera podrían acotarse las presiones inflacionarias por mayor demanda.
Pero, el presidente del BCU fue más allá y dijo que "no descartamos" implantar "encajes marginales" -como otros países de la región están haciendo- que son "encajes significativos para el incremento de los depósitos", aclaró, y ya no para la totalidad de los mismos.
Eso significa que por ejemplo, si al banco le ingresan $ 10 por depósitos, el encaje marginal podría obligarlo a que de esos $ 10 solo pueda prestar $ 3 o incluso nada.
De todas maneras, eso podría resultar poco efectivo en Uruguay ya que los bancos cuentan con una elevada liquidez y no necesitan que los depósitos crezcan para aumentar el crédito.
Bergara aclaró que de elevarse los encajes o de imponerse encajes marginales se "tomará en cuenta el impacto sobre la rentabilidad de los bancos" que hoy es magra.
Con datos malos de inflación "las autoridades tienen que estar sistemáticamente dando señales claras de combate" a esta, porque "el objetivo es que no se dé un espiral que sea incontenible", aseguró y agregó que "estamos en diálogo con Economía para tomar medidas adicionales" si la inflación sigue elevada.