DANIEL ISGLEAS
Un proyecto de ley que se presentará hoy al Parlamento aspira a dar cobertura de salud y pago de aportes al BPS para más de 60.000 trabajadoras domésticas. La iniciativa prevé que los empleadores puedan deducir IRFP como estímulo.
El diputado de Aire Fresco, Álvaro Delgado, autor de esta iniciativa, indicó a El País que en el servicio doméstico "casi el 60% es trabajo informal", por lo cual con este proyecto de ley se trata de estimular la inclusión de las domésticas y otras ocupaciones como la actividad de las cuidadoras y las niñeras en los registros del Banco de Previsión Social (BPS).
El proyecto indica que la formalización permitirá al patrón deducir del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) el costo laboral de la contratación de personas que trabajan en estas profesiones.
Según las estimaciones del legislador, al mes de enero pasado había 132.900 personas ocupadas como domésticas y un poco menos de 60.000 aportan al BPS.
"Este proyecto va en el sentido de que por la vía del estímulo al patrono, se pueda formalizar al sector. Con eso lograríamos que estos trabajadores comenzaran a ser cotizantes en el BPS y además que recibieran protección social", destacó Delgado.
El diputado ya tomó contacto con la directora empresarial del BPS, Elvira Domínguez, para hablar sobre el alcance de esta iniciativa, quien le declaró su apoyo.
Adelantó a El País que llevará su idea al ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, y al presidente del BPS, Ernesto Murro.
Asimismo, solicitará una entrevista con las representantes del sindicato de trabajadoras domésticas, el que agrupa a unas 400 prestadoras de este servicio en todo el país.
Delgado destacó que la aprobación de esta ley "priorizará este tipo de contratación laboral en sí misma, en la medida que las relaciones contractuales previas y los antecedentes laborales vinculados podrán invocarse por las trabajadoras a fin de obtener nuevas fuentes laborales, cosa que en la actualidad no sucede".
El diputado indicó que la ley 18.065 de 27 de noviembre de 2006, constituyó "un avance" para el sector de las trabajadoras domésticas, pero añadió que lo que está faltando es "la protección social". Para Delgado, este aspecto "cobra especial importancia pues se trata de un sector compuesto en su mayoría por trabajadoras mujeres, de bajos recursos y con un nivel educativo inferior al del resto de las ocupadas".
Respecto a la informalidad, agregó que es una de las actividades con mayor índice en el país dado que "el trabajo doméstico está limitado al interior del hogar lo que trae en consecuencia que escape a las acciones de control" que despliega el Estado.
"La formalización del sector tendrá un impacto directo sobre la protección social y el acceso a los beneficios de seguridad social de la trabajadora. Ello incidirá directamente, además, en el fortalecimiento de los derechos como trabajador dependiente y sus prestaciones asociadas", aseguró el diputado de Aire Fresco.
Sindicato y un día
Las empleadas domésticas tienen un sindicato formalizado en Uruguay desde el año 2006, y a partir del 2009 cada 19 de agosto celebran su día, que es un feriado no laborable y pago en caso de que la persona desee cumplir con su tarea. La fecha se eligió por ser el día en que en 2008 comenzaron a convocarse los Consejos de Salarios en el sector, perteneciente al Grupo 21, lo cual se considera un hecho histórico.