SANÁ Y DAMASCO | AP, AFP Y ANSA
El partido del presidente yemení, Ali Abadalá Saleh, aceptó el plan propuesto por los países del Golfo para poner fin a la crisis política, pero los manifestantes de la calle no quieren negociar y exigen la salida inmediata del jefe del Estado.
Un día después que el partido presidencial, el Congreso Popular General (CPG), aceptó el plan para salir de la crisis presentado por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que prevé la salida del presidente Saleh de aquí a algunas semanas, miles de manifestantes volvieron a las calles de Yemen, mostraron su desconfianza y exigieron una salida inmediata del mandatario.
"Hay consenso para rechazar esta iniciativa", declaró ayer Abdel Malik Al Yusufi, uno de los dirigentes de los manifestantes que acampan en la plaza de la Universidad en Saná, epicentro de la protesta.
Los jóvenes protagonistas de estas manifestaciones, como otras en todo Yemen, están muy determinados al cambio de régimen sin por ello declarar preferencia política alguna y al parecer actuando independientemente de los partidos políticos tradicionales.
"La iniciativa de los países del Golfo aborda el problema como una crisis entre dos partidos políticos, si hemos salido a las calles es para pedir un cambio global", agregó Yusufi.
Ahmed al Wafi, otro dirigente de la contestación en Taez, segunda ciudad del país (suroeste) y uno de los focos principales de las manifestaciones, estimó que el presidente Saleh, en el poder desde hace 32 años, sólo trata de "ganar tiempo".
"Los jóvenes sólo aceptarán una salida inmediata de Saleh y no están implicados en ninguna negociación", declaró, afirmando que la oposición parlamentaria "terminará por seguir a los manifestantes". La oposición a Saleh, luego de varias horas de negociaciones, aceptó el sábado la propuesta del CCG.
"Nos mantendremos en los lugares de la protesta y tenemos la intención de reactivar la contestación pacífica", dijo.
Estados Unidos, en tanto, para el cual un Yemen estable es esencial para su lucha contra Al Qaeda, saludó inmediatamente el plan propuesto y alentó a todas las partes a poner "rápidamente" en marcha la transición política.
"Aplaudimos los anuncios del gobierno yemení y de la oposición que aceptan la iniciativa del CCG para salir pacíficamente y de manera ordenada de la crisis política", declaró en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
Pero Saleh insistió en que un cambio de régimen debe pasar por "las urnas". EE.UU. y Europa "me piden que ceda el poder. ¿Pero a quién debo cederlo? ¿A los que buscan un golpe de Estado? No, lo haremos a través de las urnas y con referéndums", declaró ayer a la cadena británica BBC, acusando a occidente de apoyar a sus adversarios, sostenidos, según él, por Al Qaeda.
Los países del CCG, preocupados por la crisis yemení que comenzó en enero y que, según fuentes médicas, ha dejado más de 130 víctimas mortales -9 murieron ayer-, propusieron la formación de un gobierno de unión nacional: que Saleh traspase sus prerrogativas al vicepresidente y que se acaben las manifestaciones. El presidente debería dimitir en 30 días y la elección sería en 90 días.
En Siria. Cuatro personas murieron y varias resultaron heridas ayer a manos de las fuerzas de seguridad en Jable, cerca de Latakia (noroeste), mientras sigue la ola de detenciones de opositores al régimen del presidente Bashar al Asad.
Con estas muertes, denunciadas por un portavoz del Observatorio sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, el balance de víctimas desde el inicio del movimiento de contestación el 15 de marzo, se eleva a 352 fallecidos.
El nuevo gobernador de la región visitó la ciudad de Jable y, tras su marcha, las fuerzas del orden cercaron la ciudad y comenzaron a disparar, agregó el portavoz.
Fuerzas de seguridad, en tanto, detuvieron a decenas de activistas de la oposición en operativos lanzados a menos de una semana de que el régimen del presidente Asad aboliera el estado de emergencia utilizado durante décadas para aplastar a la disidencia, dijo un activista de los derechos humanos.
Este fin de semana el presidente Barack Obama dijo que el "desmesurado uso de la violencia para acallar las protestas debe terminar ya" en Siria.
La cifra
352 Es el número de muertos en Siria, según un conteo de la agencia France-Presse; en Yemen las víctimas mortales llegan a 130.
Mubarak irá a un hospital militar
El ex jefe, privado de su libertad, irá luego a una cárcel
EL CAIRO | La fiscalía general ordenó ayer trasladar al depuesto presidente egipcio Hosni Mubarak a un hospital militar, al considerar que su estado de salud se ha estabilizado, según un comunicado.
Mubarak debe ser recibido en un hospital militar en espera de su traslado al hospital de la cárcel de Tora, en El Cairo, que no está todavía listo para recibirlo, indicó el comunicado de la fiscalía.
La localización del hospital militar no fue precisada, pero según fuentes cercanas de los servicios de seguridad, se trataría probablemente del Centro Médico Internacional situado en los suburbios de El Cairo.
Mubarak es atendido desde el 12 de abril en el hospital civil de Sharm el-Cheij, estación balnearia en el mar Rojo, donde fue puesto en detención provisional en espera de su juicio.
Una análisis médico pedido por el procurador general Abdel Maguid Mahmud, indicó que Mubarak se encuentra "estable, con un tratamiento médico" y puede ser trasladado.
Mahmud, según esta fuente, "encargó al ministerio del Interior acelerar los preparativos en el hospital de Tora", prisión donde ya están encarcelados dos hijos del ex jefe de Estado.
El hospital tendrá que tener una unidad de cuidados intensivos para poder enfrentar una eventual degradación del estado de salud de Mubarak, de 82 años, y que sufre de problemas cardíacos.
Mubarak está detenido provisionalmente en el marco de la investigación sobre la represión al movimiento de protesta que lo sacó del poder el 11 de febrero. AFP