El Fondo Monetario Internacional (FMI) aumentó sus previsiones de crecimiento para América Latina y el Caribe a 4,70% (4,30% en enero) y advirtió que hay un "riesgo significativo" de sobrecalentamiento económico.
En este marco, Uruguay crecería un 5% durante el 2011.
Para 2012 la región crecerá 4,25%, según la previsiones económicas del Fondo que se publican semestralmente. América Latina creció 6,10% en 2010.
Los países más avanzados de la región, Brasil a la cabeza, están moderando el gran ritmo expansivo registrado en 2010, pero ahora son algunos de los países que mostraron más discreción los que están dando signos de fortaleza, como República Dominicana o Haití, en plena reconstrucción.
"La demanda robusta de China y el alza continua de los precios de materias primas continúan sustentando esta fortaleza", explicó el texto.
Las exportaciones también hallan otros mercados, y eso alienta la entrada de capital extranjero.
El riesgo inflacionario está aumentando en Sudamérica y América Central, pero en cambio México está mostrando buen comportamiento, aunque siempre pendiente del comportamiento de Estados Unidos.
Por países, México crecerá 4,6% en 2011 (4,2% pronosticado en enero), Brasil 4,5% (4,5% previsto en enero).
"Debido a la importancia sistémica de Brasil en la región, numerosos países vecinos está beneficiándose de su fuerte crecimiento. A la inversa, una caída inesperada de la actividad económica en Brasil podría afectar adversamente a la región", advirtió el texto.
Argentina, con un crecimiento previsto de 6,0%, será uno de los beneficiarios de esa demanda en Brasil, explicó en rueda de prensa un alto economista del organismo, Jorg Decressin.
En sus previsiones el FMI calcula una inflación de 10,2% en 2011 en Argentina, aunque precisa que las estadísticas oficiales son objeto de polémica en ese país. El organismo subraya además que está asesorando al gobierno argentino para la elaboración de un índice nacional de precios al consumo.
Mientras, Chile crecerá 5,9% y Colombia 4,6%, según las previsiones.
Además, Uruguay crecerá 5,0%, Perú 7,5%, Bolivia 4,5% y Paraguay 5,6%.
Por su parte, la región centroamericana crecerá 4,0% y la caribeña 4,2%.
En la región hay dos grupos de países: por un lado los altamente exportadores y con un buen dinamismo comercial.
Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay forman parte de ese lote, y por otro se halla el resto de la región, más dependientes de un sólo mercado (México respecto a EEUU) o con políticas económicas menos abiertas, como Venezuela.
La entrada de capitales está causando auténticos quebraderos de cabeza en Brasil y Colombia, donde el crédito en términos reales está aumentando 10 a 20% anualmente, advierte el Fondo.
"En América Central, y en Panamá en particular, la recuperación se está fortaleciendo en base a la demanda externa, y la capacidad productiva está al límite", expresó el texto.
La bonanza económica, la mejora del crédito, si no son correctamente controlados, pueden llevar a una nueva crisis, explicó el texto.
A nivel externo, si la economía mundial sucumbe a la fiebre del precio del crudo, eso también puede acabar dañando las exportaciones del conjunto de la región.
Finalmente, un aumento demasiado rápido de las tasas de interés en Estados Unidos podría provocar una inversión inesperada del flujo de capitales, aunque el Fondo no considera esa posibilidad como excesivamente peligrosa.
El Fondo recomienda, como ya hizo la semana pasada en un histórico informe sobre flujo de capitales, el uso de herramientas de control de ser necesario.
Pero eso no debe hacer olvidar las buenas políticas económicas, particularmente la reducción de la deuda o la ampliación de la recaudación fiscal.
"Las tasas de cambio deberían continuar actuando como absorbentes de choques", sugiere el Fondo, para quien la apreciación de una moneda no es algo necesariamente negativo, contrariamente a lo que piensan países como Brasil.