MATIAS CASTRO
Con una velocidad insólita, la novela "Soy el número 4" se editó en agosto de 2010 y ocho meses después ya tenía su película (además de innumerables traducciones). Se supone, además, que es la primera de seis novelas con la misma historia.
Hollywood busca desesperadamente una saga de películas basadas en libros que continúen el éxito de La saga Crepúsculo y Harry Potter. Hasta ahora casi ninguno de esos intentos, tanto los de fantasía como los de ciencia ficción, han funcionado bien. Eragon, Las crónicas de Narnia, Spiderwick, Percy Jackson, El asistente del vampiro y unas cuantas más han tenido suerte irregular, cada una a su escala, a la hora de convertir sus numerosas series de libros en series de películas.
Como el nombre lo indica, aquí hay una serie de individuos distinguidos por sus números. Se trata de ocho alienígenas que están ocultos en la Tierra desde hace años y que ahora ven amenazadas sus vidas. Los primeros tres murieron y el siguiente es, como se hace obvio, el cuarto, encarnado por el debutante británico Alex Pettyfer. La novela original fue escrita por Pittacus Lore, seudónimo de dos escritores que trabajaron en colaboración aunque no tienen antecedentes: James Frey Jobie Hughes.
El personaje de Pettyfer, además, se llama John Smith, que es algo así como llamarse en castellano "Juan Pérez". Para sobrevivir cambia su identidad y viaja de pueblo en pueblo con un vigilante, que en la película está interpretado por Timothy Olyphant (el malo de Duro de matar 4.0). La coprotagonista es interpretada por Dianna Agron, conocida por su papel en la serie juvenil de Tv Glee.
La historia del film comienza cuando se instala en un pequeño pueblo de Ohio y, como es lógico en este tipo de películas para adolescentes, se enamora por primera vez, cosa que pone en riesgo su modo de vida.
Como muestra de la increíble historia (o la increíble operativa comercial) que hay detrás, basta un botón: Dreamworks compró los derechos para la adaptación cinematográfica un año antes de la salida del libro. De hecho cuando el libro fue publicado se incluyó un adelanto de la segunda novela de la serie, que se llamará The power of six y que será publicada en Estados Unidos en agosto. Y, como corresponde, los estudios ya manejan la posibilidad de una secuela y por ello los actores firmaron un contrato que cubre la posibilidad de que repitan sus papeles en dos películas más.
Pero quienes están detrás de esto saben bastante de secuelas y de grandes emprendimientos cinematográficos y de negocios. Son Steven Spielberg y Michael Bay, que aquí ofician como socios en la producción y que en estos años supieron sintonizar con cierta sensibilidad masiva a través de las dos películas de Transformers. Esto quiere decir que el público puede esperar acción, despliegue de efectos especiales, humor y también una historia romántica de fondo, como en lo que han hecho hasta ahora los dos juntos.
"El verdadero desafío de esta película consiste en lograr equilibrar los elementos del personaje y la búsqueda de una identidad, asegurando al mismo tiempo que el espectáculo de la acción no los rebase", explicaba el director D. J. Carusso durante una entrevista con motivo del lanzamiento. "Si pierdes de vista a los personajes, puedes tener la mejor acción del mundo pero la película no tendrá ningún significado". Nada que Spielberg no haya dicho o demostrado antes. Mañana se verá si este film lo logra.