El 20 de enero, policías de Hurtos y Rapiñas tomaron huellas digitales en una casa en la que acababa de ocurrir un robo: se habían llevado un televisor plasma de 32 pulgadas y dinero.
Los expertos de Policía Técnica procesaron las huellas, las compararon con las de los delincuentes de su archivo e identificaron al autor del robo: Washington Eduardo Andriolo, un conocido delincuente de 45 años con 16 antecedentes penales.
Desde que Técnica logró identificar al delincuente, Hurtos y Rapiñas comenzó la búsqueda del autor hasta que consiguió ubicarlo y detenerlo. Tras la audiencia judicial, el delincuente volvió a la cárcel, esta vez por un delito de hurto especialmente agravado.