El Índice de Confianza del Consumidor en Estados Unidos (EE.UU.) tuvo una marcada baja en marzo debido al temor de los compradores ante las alzas en la gasolina y los alimentos.
La caída siguió a un incremento en febrero -su nivel más alto en tres años-, revirtió cinco meses consecutivos de tendencia ascendente y suscitó dudas en torno a la capacidad y disposición de los consumidores para gastar en los próximos meses. El Índice de Confianza del Consumidor de la organización The Conference Board declinó más de lo previsto y se ubicó en 63,4 unidades, desde el nivel revisado de 72 enteros en febrero. Los economistas habían previsto que con la baja, el índice se ubicaría en 65,4 unidades, según FactSet.
Una lectura de 90 puntos indica una economía saludable, pero el índice no ha alcanzado ese nivel desde el inicio de la recesión en 2007.
"Las expectativas inflacionarias de los consumidores aumentaron de manera considerable en marzo, en contraste con las de sus ingresos, una combinación que posiblemente repercutirá en la decisión del gasto``, explicó, Lynn Franco, directora de investigación del Conference Board. AP