La solución en el conflicto del supergás está en riesgo por la falta de acuerdo en torno a la reducción de la jornada laboral para los trabajadores de los call centers.
Hoy a las 9 de la mañana está anunciada una reunión entre los trabajadores, representantes del Ministerio de Trabajo, Ancap y las empresas del sector, para intentar destrabar un conflicto que compromete el abasto de garrafas desde hace varios días.
Las partes ya alcanzaron un acuerdo salarial sobre la base de un convenio a dos años, con ajustes semestrales de 3% más la inflación. También quedó resuelta la reducción de la jornada laboral (de 44 a 40 horas semanales) para los trabajadores de las plantas de supergás.
Pero, todo el acuerdo puede caerse porque los trabajadores insisten en extender este beneficio a 40 operarios de los call centers. José Vallejo, dirigente del gremio del supergás, dijo que ese punto se puede cumplir porque "no es un disparate de gente, no son 4.000 personas".
Ni las empresas, Ancap ni el Ministerio de Trabajo son afines al planteo. El ministro Eduardo Brenta, en diálogo con El Espectador, calificó como un "error" el querer aplicar el mismo criterio para el personal de planta y para el de los call centers.
Vallejo señaló que los próximos pasos del conflicto se definirán en función de la reunión de esta mañana.
Mientras, el Ejecutivo intenta evitar que el acuerdo salarial provoque un aumento del precio del gas, que ya tuvo un ajuste del 10% a principios de mes. El director de Trabajo Luis Romero, dijo el viernes que "si se pudiera trasladar el aumento a los precios lo hubiéramos arreglado hace rato y ni siquiera habría un minuto de paro". Empero, "no es el consumidor final el que tiene que pagar el precio de estas cosas", apuntó Romero.