CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
Cerro Largo tiene puntos rojos donde la situación es "realmente crítica", sostuvo el presidente del comité de emergencia, Alejandro Bermúdez, al participar de la entrega de agua en sachets de OSE. Los 2.300 litros llegaron en bolsas de 1,25 litros.
Llovió hace pocos días en Río Branco, pero ni una sola gota cayó en San Diego, Noblía, Aceguá, Centurión y alrrededores de Melo.
Bermúdez confirmó a El País que además de estas bolsas, que se entregan en los domicilios del medio rural, se está cargando agua a granel para otras 120 familias.
"La situación actual es más delicada que en enero, teniendo en cuenta que en aquel mes debimos abastecer a 86 familias, pero ahora alcanzamos a 120, por lo que debimos apelar al Ejército y a la OSE nuevamente", indicó.
Desde el mes de noviembre no se registran precipitaciones abundantes que permitan que se llenen los pozos, aljibes y depósitos de esas personas que carecen de un mejor sistema para almacenar el agua debido a su situación económica en medio del campo.
La Jefatura de Policía de Cerro Largo lleva los registros pluviométricos seccional por seccional, y en base a esos informes las marcas máximas han sido durante enero en la tercera sección, al norte del departamento, frontera con Brasil. Lo llovido nunca superó los 50 milímetros.
Un camión de la Intendencia carga 7.000 litros de agua por viaje, realiza cuatro por día, llenando tanques que OSE dejó en lugares estratégicos y críticos: cerca de escuelas o comisarías rurales. "El Ejército se plegó con la entrega de unos 20 mil litros en las zonas más cercanas al casco urbano de la ciudad, y ahora se les suman los sachets alcanzados por OSE, lo que totaliza unos 60 mil litros" indicó el funcionario.