Un nuevo incendio se ha desatado en el la central nuclear de Fukushima luego de una nueva explosión de hidrógeno en el reactor 4 de la planta, un día después de que una explosión provocara un primer incendio y dañara el techo del edificio que alberga el reactor, anunció la prensa japonesa.
Las autoridades están evaluando comenzar a inyectar agua desde helicópteros ya que el edificio del reactor 4 es inaccesible por otra vía. Esta es la prioridad para evitar una fusión del núcleo.
En tanto, una fuga radiactiva de peligroso nivel, procedente de una planta atómica dañada, forzó a Japón a ordenar que 140.000 residentes de zonas adyacentes se encierren en sus casas el martes después que una explosión y un incendio empeoraron dramáticamente la crisis provocada por un maremoto.
En un discurso televisado a nivel nacional, el primer ministro Naoto Kan, dijo que la radiación se había esparcido desde los cuatro reactores de la planta nuclear Fukushima Dai-ichi en la provincia de Fukushima, una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 9 que fue seguido por un maremoto, dejando más de 10.000 muertos, millones de personas en la miseria y asestó un duro golpe a la tercera economía mundial.
Aunque Kan y otros funcionarios instaron a la calma, los acontecimientos del martes provocaron un creciente pánico en Japón y en el resto del mundo en medio de una general incertidumbre sobre lo que sucederá después.
La Agencia Internacional de Energía Atómica dijo que las autoridades japonesas indicaron que el incendio fue en un estanque de almacenamiento, una piscina donde los desechos del combustible nuclear se mantienen fríos, y que esa "radiactividad está siendo liberada directamente a la atmósfera".
En el peor de los casos, el núcleo del reactor podría fusionarse por completo, un desastre que provocaría la liberación de una vasta cantidad de radiación en la atmósfera.
Las autoridades al sur de Fukushima informaron el martes por la mañana que el nivel de radiación era 100 veces mayor que el normal, informó la agencia de noticias Kyodo News. Indicaron que ese nivel aunque es preocupante si las personas se exponen a la radiación por un tiempo prolongado, ésta no tiene visos de ser letal.
En Tokio también se reportó un ligeramente elevado nivel de radiación pero las autoridades dijeron que el incremento era demasiado pequeño para que significara una amenaza para los 39 millones de habitantes dentro y fuera de la capital, situada a 270 kilómetros (170 millas) de distancia.
Kan y otros funcionarios advirtieron que hay peligro de que se produzcan más fugas y recomendaron a la gente que vive en un radio de 30 kilómetros (19 millas) de la planta que permanezca bajo techo. Unas 180.000 personas ya han sido evacuadas de un radio de 20 kilómetros (12 millas) y no se sabe con claridad cuántas personas viven en la nueva área señalada en la nueva advertencia.
"Por favor no salgan a la calle. Quédense en sus casas. Cierren las ventanas y sellen las rendijas de su casas. No enciendan los ventiladores. Cuelguen su ropa lavada dentro de sus viviendas", recomendó.
Los pronósticos meteorológicos para Fukushima indicaban nieve y viento desde el noreste para el martes por la noche, con dirección hacia el suroeste donde está situado Tokio, a continuación cambiaría y soplaría hacia el oeste hacia el mar. Eso es importante porque indicará en qué dirección se desplazará una posible nube nuclear.
Se trata de la peor crisis nuclear que haya afectado Japón desde las bombas atómicas arrojadas a Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial. Asimismo es la primera vez que ese tipo de amenaza nuclear se ha presentado en el mundo desde el desastre de la planta nuclear de Chernobyl, Rusia en 1986.
"El nivel parece ser muy alto, y sigue existiendo un riesgo muy alto de que la radiación aumentará aún más", destacó Kan. "Estamos desplegando nuestros mayores esfuerzos a fin de impedir nuevas explosiones y nuevas fugas radiactivas", agregó.
El balance de muertos a causas del terremoto y maremoto ascendió el martes a 2.400, cuando la policía confirmó la cifra aunque la crisis nuclear ha opacado las penurias de la población. Las autoridades dijeron previamente que por lo menos 10.000 personas han fallecido solo en la provincia de Miyagi.
Millones de personas pasaron la cuarta noche con escasa comida, sin agua, ni calefacción bajo temperaturas casi gélidas.
COMUNIDAD INTERNACIONAL. Los países de la Unión Europea (UE) siguen con gran atención lo sucedido en Japón y decidieron hoy imponer controles de resistencia a sus centrales nucleares ante eventuales sismos, tsunamis y ataques terroristas, tras el accidente en Japón, que un comisario europeo tachó de "apocalipsis". "Se habla de apocalipsis y creo que es un término particularmente bien escogido", declaró el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, ante una comisión del Parlamento Europeo en Bruselas. "Prácticamente todo está fuera de control", agregó el comisario, afirmando "no excluir lo peor en las próximas horas y días" en Japón. El jerarca dijo que "se trata de reexaminar los riesgos de tsunamis, ataques terroristas, sismos y cortes de electricidad" en las instalaciones en Europa, dotadas con unos 150 reactores, de los cuales 58 están en Francia. AFP y AP