FLORIDA | ALEXIS TRUCIDO
Varias irregularidades fueron detectadas en el sistema de becas para los hogares estudiantiles de Florida en Montevideo. Una es que el ingreso de los hogares de algunos de los beneficiarios supera el establecido por la norma de la Intendencia.
La información surge luego que el edil frenteamplista Guillermo Dati decidiera elevar un pedido de informes por lo que calificó como "el desalojo de 17 estudiantes", ante el anuncio de la directora de Desarrollo Social de la comuna, Jacqueline Dárdano, de revocar varias becas.
El edil sostuvo que "quería saber qué asistente social fue para establecer quiénes están o no capacitados para estar en el hogar", pero no negó la existencia de posibles irregularidades.
Desarrollo Social administra dos hogares estudiantiles en la capital del país: uno está ubicado en la calle Pozos del Rey -existe desde hace dos administraciones comunales- y el otro, con nuevo local, quedó operativo en 2009. En uno de los locales alojan a 20 estudiantes de diversas carreras y otros 18 jóvenes viven en las nuevas instalaciones ubicadas en Marcelino Sosa 2224.
Dárdano indicó que de los 38 estudiantes ya se confirmaron 18 renovaciones y el ingreso de 13 nuevos estudiantes para este año lectivo.
Empero, "hay 11 renovaciones negativas en donde solo tres se pueden rever ya que hay lugar (...), pero hay casos en donde se supera ampliamente los ingresos", indicó. Dárdano dijo que prefería "no acusar" a la pasada administración, pero reconoció que había "muchas cosas fuera de reglamento".
Justamente el reglamento de la Comisión Nacional de Becas, en el cual se basa la comuna para destinar los subsidios estudiantiles, dice que "los ingresos (de la familia del estudiante) no deben superar el monto equivalente a una Base de Prestaciones y Contribuciones per capita", esto es unos $ 2.200 por persona. "El reglamento es estricto, establece que los hogares son para los más carenciados, los que no tienen cómo seguir. Los hogares no están para pasear, son para costear estudios", dijo Dárdano al señalar que había ingresos "de hasta $ 45.626 de solo uno de los integran- tes del grupo familiar y enci- ma el estudiante no terminó el año".
Dárdano agregó que tampoco se cumple con los requisitos de escolaridad ya que hay estudiantes "que han cambiado de opción cuatro veces, están pasados de los años de renovación (hasta 4) y se disimula un alojamiento para trabajar y no priorizar en el estudio".
Los estudiantes de uno de los hogares enviaron un comunicado en donde marcaron diferencias con el procedimiento de revocación. "No hubo una instancia de entrevista y la directora dijo muy claramente que se estaba formando la comisión de becas, entonces nos preguntamos: si no hay comisión ¿quién está tomando esas decisiones?, ¿y por qué?".
"Nosotros manejábamos 17 desalojos. Dejaron un correo de voz de que debíamos abandonar el hogar. Creemos que no es la manera de comunicarnos que nos quedamos sin alojamiento", dijo Fabiana Miguel, una de las estudiantes, quien tras el comunicado salió a buscar alojamiento, aunque finalmente le fue renovada su beca.