AP, AFP Y ANSA
Los líderes europeos reconocieron a los insurrectos libios co-mo interlocutores políticos y analizarán con la Unión Africana y la Liga Árabe "todas las opciones" respecto a una posible intervención. En el terreno, en tanto, continúan los combates.
Al término de una cumbre de dos días dedicada al análisis de la situación libia, el presidente permanente de la Unión Europea Herman Van Rompuy anunció que el Consejo Europeo "alienta" al Consejo Nacional de Transición (CNT) en Bengasi y lo considera "un interlocutor político".
Los dirigentes de la UE están "profundamente preocupados por los ataques contra civiles" en Libia y aseguran que están dispuestos a dar "todos los pasos necesarios" para detenerlos, dijo Van Rompuy. El presidente del bloque agregó que "los responsables serán llamados a responder y pagarán las consecuencias".
La reunión de líderes concluyó sin adoptar otra medida específica que la de considerar como "interlocutor" al Consejo opositor, pero sin avanzar en propuestas mencionadas previamente, como las de acciones militares contra las fuerzas del dictador Muamar Gadafi o la determinación de una zona de exclusión aérea.
Van Rompuy agregó que los 27 países estudiarán "todas las opciones" posibles para "proteger a la población civil" libia, a condición de que exista una base jurídica "clara" y un respaldo de las naciones árabes vecinas. A este efecto, la UE prevé organizar "en las próximas semanas" una cumbre sobre el conflicto junto a la Liga Árabe y la Unión Africana, según dijo el presidente francés Nicolas Sarkozy, que comentó que los ministros del Interior de la UE se congregarán para debatir los problemas relacionados con la inmigración en las costas del Mediterráneo.
"Ya no es momento para la ambigüedad. El problema tiene un nombre. Gadafi tiene que irse", expresó por su parte el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en la conferencia de prensa realizada tras la cumbre.
Las condiciones planteadas por la UE son las mismas mencionadas por el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y por el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, al examinar una posible intervención militar.
La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton expresó en este sentido que el martes se presentará ante la organización el plan para imponer una zona de exclusión aérea. "Sé hasta qué punto la gente está inquieta", señaló.
"Comparto esta inquietud, pero tenemos mucha experiencia en este tipo de circunstancias, de Irak a los Balcanes y otros sitios. Sabemos que puede ser difícil hacer una u otra de las cosas que mucha gente desea", explicó la secretaria de Estado de Barack Obama.
Desde las Naciones Unidas, en tanto, el secretario general Ban Ki-moon informó que una misión viajará a Libia la semana que viene para evaluar la situación en el terreno.
Ban dijo haber hablado el miércoles con el ministro de Exteriores libio, Musa Kusa, que está dispuesto a recibir a la misión. El grupo permanecerá en el país durante varios días y estará encabezado por el nuevo enviado especial Abdelilah Al-Khatib, ex ministro de Exteriores jordano, que estará acompañado por responsables de ayudas humanitarias de ONU.
El secretario general explicó que Al-Khatib "comenzará una acción urgente para detener las violencias, y me contará lo que vio, mientras estaré en Egipto y Túnez", países que Ban visitará la semana que comienza.
EN LIBIA. En el terreno, las fuerzas del régimen lanzaron al menos dos ataques aéreos al este de Ras Lanuf, contra un puesto de control de los insurgentes y una refinería. Esta ciudad petrolera estratégica, al suroeste de Bengasi, feudo de la rebelión, se convirtió, durante una semana, en la base avanzada de los rebeldes en el oriente libio. Pero los insurgentes la tuvieron que abandonar el jueves a causa de los intensos bombardeos de las fuerzas leales al régimen.
Ayer, por medio de combates por tierra, lograron volver a ocuparla. "Hubo intensos combates, ahora nosotros logramos ocuparla", señaló un rebelde.
Según fuentes médicas, los combates del jueves en Ras Lanuf dejaron al menos 10 muertos y decenas de heridos entre los rebeldes.
Los intensos bombardeos sobre Ras Lanuf han frenado el avance de los rebeldes que salieron de Bengasi a la conquista de las ciudades costeras hasta Trípoli.
Hace una semana, los insurgentes habían llegado hasta Ben Jauad, una localidad situada a unas decenas de kilómetros al oeste de Ras Lanuf, pero fueron expulsados al día siguiente por las fuerzas de Gadafi y los ataques no han dejado de intensificarse desde entonces.
En Zauiya, (40 km al oeste de Trípoli) las fuerzas del régimen festejaban ayer su victoria en este bastión rebelde que cayó oficialmente el miércoles después de dos semanas de encarnizada resistencia.
Según socorristas en la frontera con Túnez, un hombre llegado de Zauiya en la noche contó que la situación es "catastrófica" en la ciudad y que hay "muertos por todas partes".
Los rebeldes siguen controlando Misrata (150 km al este de Trípoli) y varias ciudades del noroeste, en particular en la región montañosa de Jabal Al Garbi, según testigos.
En Bengasi, sede opositora, los rebeldes seguían determinados a combatir a los hombres del Gadafi, pese a los reveses sufridos en los últimos días.
"No tenemos miedo de este ejército compuesto en un 90% por mercenarios. Podemos vencerlos", dijo Jaled, tío de Fathi Ali, un rebelde de 21 años muerto el jueves en Ras Lanuf, que fue enterrado ayer.
En la oración de ayer, resaltaban banderas negras, rojas y verdes de la época anterior a Gadafi, así como otras de Francia, que fue el primer país en reconocer al Consejo Nacional libio como representante "legítimo" del su pueblo. Más de 10.000 personas se congregaron a mediodía para reclamar la dimisión del dictador libio.
La región continúa en llamas
YEMEN Un total de 14 personas resultaron heridas durante la dispersión de una manifestación en Adén, mientras decenas de miles de personas desfilaban en el resto del país para reclamar la dimisión del presidente Alí Abdala Saleh.
JORDANIA Centenas de islamistas protestaron en Zarka para reclamar reformas políticas, amenazando con ampliar sus manifestaciones en caso de que sus reivindicaciones no fueran satisfechas. La crisis empeoró entre el gobierno y la oposición islamista, que se opuso a participar en la comisión de diálogo nacional.
BAHRÉIN La policía lanzó en Manama gases lacrimógenos para disipar una manifestación y para impedir un enfrentamiento contra los partidarios de la monarquía.
KUWAIT Las fuerzas de seguridad dispersaron con gases lacrimógenos a cientos de apátridas árabes que se manifestaron en Jahra para reclamar su naturalización, indicaron testigos. Estas personas no tienen acceso a los servicios públicos como la educación y la salud, gratuitos para los kuwaitíes.
IRAK Varios cientos de personas salieron a las calles en diversas ciudades de Irak para pedir empleo y mejoras en los servicios públicos, en lo que fue un nuevo día de protestas por lo malo que son los servicios públicos.
Congelan cuentas de la familia
WASHINGTON | Estados Unidos reforzó las sanciones a Muamar Gadafi y congeló las cuentas de su mujer y algunos de sus hijos, informó ayer el Tesoro norteamericano mediante un comunicado de prensa.
El Tesoro impulsó la medida contra la esposa de Gadafi, Safia Farkas, y algunos de sus hijos como Hanibal, número uno la empresa General Maritime Transport Company en Libia, y Saadi, titular de la Federación de fútbol de ese país.
También esa institución congeló los bienes de Muhammed, presidente del comité olímpico libio y de la empresa General Post & Telecommunications Company, y de Saif Al-Arab Kadafi.
Además, fueron congeladas las cuentas de cuatro miembros del gobierno, entre ellas la del ministro de Defensa, Abou Baker Younis Jabir.
"Las sanciones señalan a los responsables de la violencia impuesta por Gadafi y su gobierno, mientras Estados Unidos seguirá aumentando la presión y considerándolos responsables", dijo el Tesoro en un comunicado
El presidente Barack Obama llamó ayer a los líderes de África del norte y Medio Oriente a aceptar "el proceso de cambio". AFP y ANSA