Con un nuevo debate interno con posiciones encontradas, la bancada del Frente Amplio se apresta a comenzar el análisis de uno de los temas más controvertidos que pasará este año por el Parlamento: la interrupción voluntaria del embarazo.
Pese a ser una de las prioridades de la bancada parlamentaria del gobierno para el año en curso, no hay una sola posición. Así, dos proyectos de ley estarán sobre la mesa mañana jueves, cuando se reúna la bancada: uno redactado por la senadora Mónica Xavier (PS) y el otro firmado por el diputado Álvaro Vega (MPP).
Ambas iniciativas apuntan a un fin común, que es permitir legalmente la interrupción del embarazo, pero siguen caminos diferentes.
La iniciativa del diputado Vega busca derogar los artículos del Código Penal que criminalizan el aborto, o sea que su propuesta es la de hacer desaparecer el delito de aborto, salvo que la intervención se realice sin el consentimiento de la mujer.
La iniciativa de la senadora Xavier plantea despenalizar el aborto dentro de los primeros noventa días de embarazo y exime a la mujer de justificarlo por razones económicas, en caso de violación o cuando considera que no tiene edad para ser madre.
Además, el proyecto permite el aborto después de los noventa días en caso de malformaciones del feto e incluso si se detectara el síndrome de Down y la madre decidiera no dar a luz a la criatura. Xavier incluyó en su proyecto de ley una disposición que dice que solo las personas, sean médicos o funcionarios, podrán negarse a practicar un aborto, y no las instituciones, que estarán obligadas a prestar el servicios si una paciente lo solicitara.
El diputado Vega admitió en las últimas horas que está en contra del proyecto de la senadora socialista, y que considera como "absurdos" algunos de sus artículos.
La iniciativa del diputado del MPP es más simple y solamente elimina de la legislación penal la posibilidad de que se considere un acto criminal la interrupción del embarazo. "No quiero entrar en cuestiones filosóficas", precisó.
El tema ha sido una piedra en el zapato para la izquierda, cuya bancada llegó a aprobar una ley durante la administración del presidente Tabaré Vázquez (2005-2010), quien, al ser contrario a la interrupción del embarazo, vetó los artículos que legalizaban el aborto.