RÍO NEGRO | DANIEL ROJAS
El retorno masivo de turistas argentinos que llegaron para disfrutar en Uruguay del fin de semana largo por Carnaval, provocó una imagen jamás vista en esta frontera.
En las primeras horas de la tarde, la cola de automóviles argentinos en dirección al puente San Martín se extendió por más ocho kilómetros, generando un embotellamiento en el que se vieron involucrados camiones de carga que transportaban granos a Fray Bentos y madera en rolos a la planta de UPM.
"Es una vergüenza. ¡No volvemos más!", gritaban algunos visitantes que debieron soportar varias horas de espera en medio de la ruta, en muchos casos con niños y ancianos.
Otros, después de unas cortas vacaciones, se tomaron la espera con calma.
Producto del calor, una ambulancia del sanatorio local se instaló en el paso fronterizo y atendió no menos de siete personas descompensadas por el calor. Como la cola no se movía, la gente empezó a descender de sus vehículos y emprendió la caminata hacia las oficinas de Migración.
En algunos casos llegaron a caminar hasta siete kilómetros, en una verdadera peregrinación para realizar los trámites.
"Hace tres horas que estamos esperando para poder cruzar. Dejé a mi señora y los pibes en la ruta y me vine caminando para ganar tiempo", dijo Alfredo que iba con destino a Rosario.
Sobre las 15.30, Migración resolvió liberar el tránsito, entregando formularios de forma de agilizar el paso que prometía agravarse con el correr de las horas.
Fin de semana "Excepcional"
Operadores públicos y privados señalaron que el ingreso de turistas por Carnaval fue extraordinario y coinciden en que urge adoptar nuevos sistemas migratorios, para evitar situaciones que se reiteraron en el transcurso de este verano. También los visitantes reclamaron que el gobierno de Uruguay no sólo promueva la llegada de turistas, sino que además tome medidas previendo días "pico" de movimiento internacional como el de ayer.