Washington | Dos cárceles federales estadounidenses han albergado en los últimos tres años unidades especiales con una cantidad desproporcionada de reclusos musulmanes, cuyas comunicaciones con el exterior están estrictamente controladas.
Estas unidades son conocidas como "Guantánamo North" (Guantánamo del Norte), en referencia al centro de detención estadounidense en una base en la isla de Cuba, donde permanecen detenidos sospechosos de terrorismo.
Las "Unidades de Manejo de Comunicación" (CMU, por sus siglas en inglés) fueron inauguradas en secreto en 2007 en el seno de las cárceles de máxima seguridad de Terre Haute (Indiana, Noreste) y Marion (Illinois, Norte) y hoy 71 prisioneros están detenidos en ellas, informó la Oficina Federal de Cárceles (BOP) a la AFP.
La cadena de radio pública NPR difundió recientemente los nombres, nacionalidades y motivos por los cuales fueron encarcelados 86 de los más de 100 reclusos que pasaron por estas unidades, información que no dio nunca el BOP.
NPR descubrió que una cantidad de detenidos, hallados culpables de ataques terroristas, convivían con defensores de la supremacía blanca y criminales corrientes.
Las CMU fueron diseñadas para limitar el contacto de algunos presos con el exterior, para impedirles que organicen crímenes o ajusten cuentas desde las celdas, acosando a sus víctimas o realizando proselitismo susceptible de convertirse en radicalización religiosa.
El objetivo es "garantizar un funcionamiento seguro y ordenado de las instalaciones de la BOP y proteger al público", señaló la oficina en documentos.
Mientras los musulmanes representan el 6% del total de la población carcelaria, en las CMU, a veces "entre 65% y 72% de la población es musulmana", informó Alexis Agathocleous, abogado del Centro para los Derechos Constitucionales.
"Es 10 veces más que la proporción general. Obviamente despierta inquietudes", dijo.
Agathocleous defiende a cinco detenidos y ex detenidos en CMU, quienes iniciaron un juicio porque se los encerró en unidades "aisladas del mundo exterior". Dijo que algunos de sus clientes nunca fueron acusados de actos terroristas, ni cometieron infracciones disciplinarias, ni rompieron reglas de comunicación en las otras cárceles en las que estaban.
"La población creció rápidamente. En marzo de 2007, los detenidos de las CMU informaron que eran 48 prisioneros en Terre Haute, de los cuales 37 eran musulmanes". AFP