DURAZNO | VÍCTOR RODRÍGUEZ
Un oficial de Policía herido, un agente agredido a palazos e incidentes protagonizados en varios tramos del desfile del Carnaval duraznense empañaron la fiesta que se realizó el sábado de noche en avenida Manuel Oribe. El desfile transcurrió normalmente en gran parte del trayecto, pero en algunos sitios se produjeron serios incidentes, que culminaron con dos policías heridos.
Uno de ellos estaba observando el corso junto a su familia y resultó seriamente herido en la cabeza al recibir un botellazo: debió ser hospitalizado. Además por lo menos una decena de personas -en su mayoría adolescentes- sufrieron heridas al participar de las reyertas.
La Policía informó que el oficial que se encontraba franco y disfrutaba el Carnaval junto a esposa e hijos, recibió un corte profundo en el cuero cabelludo, quedó inconsciente durante varios minutos experimentando abundante sangrado, por lo que fue internado y derivado posteriormente al Hospital Policial en Montevideo.
En tanto el agente de policía que se encontraba cumpliendo labores de vigilancia en plaza Rodó, al lado de la terminal de ómnibus, fue herido a palazos.
"Al intervenir en un desorden generado entre varios jóvenes fue golpeado con una silla en su pierna y luego en el suelo", indica un comunicado de prensa de la Jefatura.
El uniformado fue asistido en el sanatorio Camedur donde se le diagnosticó "fractura de peroné izquierdo y lesión cortante en rodilla izquierda".
En un comunicado emitido ayer la Policía informó, sobre el primer incidente, que fueron dos los agredidos. En la madrugada del domingo "dos hombres que se hallaban junto a sus familias en calle Manuel Oribe presenciando el desfile de Carnaval, uno de ellos policía, resultaron lesionados al recibir los impactos en sus cabezas de una botella y una baldosa que fueron arrojados desde un incidente protagonizado por dos grupos de personas".
Varias personas fueron indagadas, adolescentes y mayores de edad, obteniéndose información que el causante de las lesiones al policía atacado en Plaza Sarandí era un adolescente de 15 años de edad, quien fue localizado, indagado, y luego entregado a sus padres.