El grupo invesor LeadGate que lidera el argentino, Matías Campiani, "retiró su interés" para hacerse cargo de la textil sanducera Paylana, según informó ayer a El País una fuente vinculada al interesado.
El sábado El País publicó que la segunda propuesta que había realizado LeadGate ante el Banco República (BROU) para gestionar la hilandería Paylana había sido "insuficiente" porque no respetó los mínimos que le había fijado el banco. Paylana mantiene una deuda con el BROU por US$ 20 millones. El principal obstáculo que ven los directores del banco estatal para aceptar la propuesta del grupo inversor es que no ofrece una inyección de capital y solamente ofrecía un gerenciamiento de la empresa.
"Oscuro". Reconociendo que la situación de la empresa es más que "complicada", los trabajadores de Paylana agremiados en Altrapay expresaron en conferencia de prensa el pasado sábado en Paysandú que "el panorama sigue siendo oscuro: no vemos mucho mas allá de abril", advirtieron.
En la asamblea se aceptó el envío al seguro de paro a partir del 1º de marzo de 130 trabajadores de todas las secciones. Asimismo, las autoridades de Paylana confirmaron el cobro de las quincenas del 5 y 20 de marzo.
En esa instancia el gremio destacó como un logro positivo la concreción de una reunión con el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, para esta semana donde plantearán su preocupación por el futuro de la empresa.
En ese encuentro, los trabajadores de Paylana le solicitarán a Brenta que se "gatille" la ley elaborada para el caso de la empresa Metzen & Sena mediante la cual el BPS se contemplaba hasta un 80% de los salarios durante los meses de seguro de desempleo.
Los trabajadores esperan obtener esta medida del gobierno para dilucidar un camino para la salida de la empresa. Si bien Paylana emplea a 600 trabajadores, indirectamente da empleo a otras 600 personas.
Según informó el gremio, desde Paylana se les comunicó que la empresa no está en condiciones de "pagar a proveedores, no van a comprar más lana y van a adquirir productos sólo para trabajar durante marzo con el producido de las ventas de estos días".
A pesar de considerar que si bien se han sentido "atacados" durante todo el año por la patronal, los gremialistas reiteraron que insistirán en mantener su fuente laboral "agotando toda instancia de diálogo" antes de tomar otra actitud. Solamente ante una situación extrema como puede ser el anuncio del cierre de la planta con la consecuente pérdida de los puestos de trabajo considerarían la toma de la textil, dijeron.