El gobierno les bajó el perfil a las trabas comerciales que aplica Argentina a las importaciones y señaló que no han afectado el flujo comercial. Sin embargo, los industriales irán hoy al Parlamento con números que muestran lo contrario.
La Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) trabajaba ayer en los últimos detalles del informe que hoy a las 10:45 horas presentará ante la Comisión de Industrias de la Cámara de Diputados. En ese informe la CIU mostrará el perjuicio que ha causado al sector la adopción de licencias no automáticas por parte de Argentina desde 2008.
En el documento se detallan las exportaciones industriales a Argentina en los últimos años, y se concluye que las ventas de bienes intermedios (tales como autopartes, papel, entre otros) "ha venido cayendo sistemáticamente desde 2008, cuando Argentina comenzó a tomar este tipo de medidas", adelantó a El País una fuente de la gremial.
En tanto, en bienes de consumo, prácticamente no se reflejan variaciones (el crecimiento es mínimo), señalaron las fuentes.
A diferencia del perjuicio que mostrarán hoy los industriales, ayer el canciller Luis Almagro le bajó el perfil al diferendo por la ampliación (de 400 a 650 productos) de licencias no automáticas para importar que aplica Argentina. "Tenemos que tener en cuenta que Uruguay en 2010 exportó un 40% a Argentina comparado con 2009", afirmó Almagro tras el Consejo de Ministros.
Sin embargo, la comparación se hace contra un año (2009) donde las exportaciones a Argentina habían caído 32% frente al año previo (2008). En 2010, Uruguay exportó a ese país por US$ 504 millones, en 2009 había sido por US$ 344 millones, aunque en 2008 las ventas a Argentina habían totalizado US$ 507 millones.
De acuerdo a un análisis primario que realizó la Dirección Nacional de Industrias, la ampliación de las licencias podría afectar a exportaciones por unos US$ 100 millones.
Por su parte, el ministro interino de Industria, Edgardo Ortuño, dijo que en conversaciones con autoridades argentinas, estas manifestaron "la posibilidad de algún tipo de acuerdo o fast track, es decir de entrada automática de nuestros productos".
El titular interino de Industria intentó al igual que Almagro bajarle el perfil al diferendo. "Lo que ha tenido el Uruguay es una mejora en sus exportaciones y ganancias en cuanto a los volúmenes exportables. No obstante eso, transmitimos nuestra preocupación y encontramos receptividad en el gobierno argentino para que no se pierda un solo peso en las exportaciones uruguayas, para que siga creciendo el comercio con el Mercosur y en particular con la Argentina", afirmó.
"Confiamos en que se vaya a reafirmar en el encuentro de presidentes (entre José Mujica y Cristina Fernández el viernes) de que estas medidas no van a afectar las exportaciones de Uruguay", agregó Ortuño.
Las licencias que aplica Argentina deberían expedirse en 60 días, aunque hay empresas uruguayas que tienen documentos de este tipo trancados. El presidente de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo puso ayer el ejemplo de la firma Tomix que "presentó en septiembre el permiso de importación y todavía no tiene resolución. Pasaron ampliamente los 90 días" (ver aparte).
Almagro señaló que "hay algunos sectores como autopartes y textiles que podrían verse afectados y esos son los casos en que se han hecho las gestiones pertinentes para que las licencias no automáticas tengan un trámite más expedito que el que en general van a tener".
"MEDIDAS MORENO". En cuanto a la orden que impartió el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno a la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (Cadam) de que no se importen productos que tengan su equivalente en la industria Argentina, Almagro dijo que son casos puntuales.
De todas maneras, admitió que existe esa orden que es negada por el gobierno argentino.
"Lo que se han llamado las medidas Moreno (en) su implementación no han afectado los números, sino que los números uruguayos han crecido US$ 200 millones más (en exportaciones)", afirmó Almagro.
El director de la Cámara Industrial de Alimentos Envasados de Uruguay, Nelson Penino, no opinó igual. "Tal vez no afecte el comercio en general pero al estar afectando a alguna empresa ya está repercutiendo", dijo a El País.
Según Almagro, el hecho de que las exportaciones han crecido muestra que "la estrategia de diálogo ha dado resultados positivos y que hemos tenido que atacar temas puntuales que se han suscitado".
Ejemplificó con los casos de Monte Cudine, Laja y Bimbo (ver aparte). "Obviamente ameritaron nuestra atención y también lo de las licencias no automáticas, hubo que hacer gestiones a los efectos de acelerar algunos trámites", aseguró.
En un correo electrónico interno de la Cadam, su presidente Alberto Guida le indicó a sus socios: "De acuerdo a lo comunicado en oportunas reuniones por el Secretario de Comercio, a partir de febrero no pueden existir a la venta productos importados que puedan ser reemplazados por producción Argentina, salvo los procedentes de Brasil".
Ayer, el embajador argentino en Uruguay, Dante Dovena, reiteró que no le consta que exista tal orden de Moreno, aunque cuando se le preguntó si creía que Cadam mentía respondió que no. Entrevistado en el programa En Perspectiva de radio El Espectador, Dovena se refirió a los inconvenientes de las firmas uruguayas para exportar como casos puntuales.
"Usted me trae casos particulares, muy particulares (en referencia a la empresa Tomix); normalmente en Argentina todos los días cierran empresas y todos los días se abren otras. Lo mismo debe de pasar en Uruguay, lo mismo pasa en Brasil", afirmó.
Las firmas brasileñas se mudan
"La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, ignoró las reglas del Mercosur y está recogiendo los beneficios. Para eludir las barreras contra los productos importados, cada vez más empresas se están instalando en Argentina". Así comienza una nota del diario brasileño O Estado de Sao Paulo publicada ayer. En ella se señala que en el año 2000 había unas 100 empresas brasileñas instaladas en Argentina, mientras hoy son más de 270. Entre las firmas que recientemente se instalaron en Argentina figuran la multinacional Nokia y las brasileñas Baterías Moura y Vicunha Têxtil. "Las empresas desistieron de utilizar a Brasil como base de producción y exportación por Argentina, porque el Mercosur no consigue garantizar la libre circulación de mercaderías", dice.
Casos de empresas afectadas
Tomix
Empresa de vestimenta
La firma tiene 52.000 prendas trancadas, 30 licencias detenidas, "y si no las embarca en 30 días no va a llegar a tiempo para ponerlas en tienda en el momento de la venta", dijo el titular de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo. Si se vence el plazo "las tendrá que liquidar a la quinta parte del precio en algún otro mercado", dijo a El Espectador.
Bimbo
Panificadora
La orden verbal del secretario de Comercio Interior argentino, Guillermo Moreno para que los supermercados de ese país no importen productos que tengan su equivalente en la industria argentina, generó que la empresa perdiera la zafra de Pan Dulce y turrones a fin de año y también puede perder la de los huevos de Pascua, ya que no le confirman los pedidos.
Laja
Industria plástica
La empresa tiene problemas para colocar muebles de plástico en Argentina. La mercadería que produce y exporta Laja es zafral y por lo tanto tiene inconvenientes si las licencias no automáticas no se otorgan a los 60 días y se demoran. Otro problema adicional es que necesitaría que una vez otorgada, tenga una validez de 180 días, algo que no sucede hoy.