BUENOS AIRES | AFP Y LA NACIÓN/GDA
El gobierno argentino canta retruco y maneja la posibilidad de destruir el material sospechoso que ingresó a Ezeiza en un avión militar de EE.UU. El país norteamericano no se fue al mazo y rechazó pedir disculpas. El caso pasó a la Justicia penal.
El gobierno argentino reforzó ayer la posibilidad de destruir el material decomisado a Estados Unidos, incidente por el que la relación bilateral se tensó en la última semana.
Lo hizo a través del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que volvió a defender la reacción de la administración de Cristina Fernández frente al avión militar de EE.UU. demorado hace una semana en el aeropuerto de Ezeiza.
El jerarca mencionó los ar-tículos 954 y 977 del Código Aduanero y precisó: "Si se declara una importación y se trae otra cosa, es atribución de la Aduana decomisar el material y disponer de él hasta llegar a su propia destrucción".
"Ante una infracción aduanera como la cometida, Argentina hace cumplir la ley en el marco de la soberanía nacional", agregó Fernández en declaraciones a radio Nacional, la radio pública.
Esta frase pareció inspirada en el discurso con el que la presidenta se metió de lleno en el conflicto, en el que llamó a defender "la soberanía" y los intereses nacionales.
En custodia. El armamento, los equipos de comunicación y el puñado de sustancias ilícitas que traía el avión de la Fuerza Aérea norteamericana permanecen custodiados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), en la zona primaria aduanera de Ezeiza.
Todo lo que fue requisado está ubicado en un container, ordenado en siete pallets y sellado con un precinto satelital que remite directo a un laboratorio emplazado en la sede de la Aduana.
El Globemaster III, de matrícula 77184, arribó a la Argentina el jueves pasado, con el fin de traer material para cursos de seguridad con la Policía Federal. Esta práctica, que se realizó en 2009, fue cancelada en agosto pasado por un evento similar: la declaración hecha previamente por Estados Unidos no coincidía con el cargamento inspeccionado por los organismos de control en Ezeiza.
Esta vez, a pesar de que la Casa Rosada buscó mantener bajo reserva el infortunio, la información se filtró. Después de 48 horas de silencio, el gobierno optó por dirigir duras críticas a Washington y se abrió un frente inesperado.
Fernández volvió a cuestionar ayer las declaraciones del subsecretario de Estado para América Latina de EE.UU., Arturo Valenzuela, a las que calificó de "poco felices" y agregó: "Dice que `habíamos conversado con el gobierno argentino`. Acá no hay que conversar nada, hay que escribir y firmar sobre lo que hay que ingresar para cumplir con la ley argentina".
El jefe de Gabinete también tuvo palabras para fustigar a Frank Mora, responsable para América Latina del Pentágono. "Mora hasta se animó a llamar mentiroso a nuestro canciller (Héctor Timerman) y espero que el Departamento de Defensa lo obligue a pedir disculpas".
"No tenemos por qué pedir disculpas", respondió el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, quien destacó el "largo historial de estrecha cooperación" con Argentina y dijo que continuarán "dialogando para resolver este caso".
A la justicia. El caso pasó a la órbita judicial que ya comenzó a trabajar sobre el mismo. El juez en lo penal Rafael Caputo citó a declarar a 22 testigos por esta causa. Según consignó el Centro de Información Judicial, se trata de personal de la Policía Federal Argentina, de la PSA, de la Aduana, de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica y del Registro Nacional de Armas de Argentina, que figuran en las actas labradas durante los procedimientos. Las audiencias se desarrollarán entre hoy y el martes de la semana que viene.
La convocatoria de Caputo se produjo luego que los responsables de Aduanas declararan ante la Justicia que no hubo "ningún delito" en el episodio.
Morales también critica
BUENOS AIRES | El presidente de Bolivia, Evo Morales, sostuvo que la intención de Estados Unidos de ingresar armas y droga a Argentina "tiene como objetivo desestabilizar y destruir a las democracias y a los gobiernos constituidos legítima y legalmente en Latinoamérica".
"Si lograron ingresar ilegalmente drogas y armas a Argentina, cómo será en otros países latinoamericanos", alertó el mandatario. AFP