DIEGO CASTRO
Tras fugarse las primeras horas del viernes, el peligroso menor apodado el Brandon, es buscado por la Policía, luego de cometer un nuevo secuestro exprés, en la madrugada de este martes.
A última hora de ayer efectivos de la Seccional 15ª obtuvieron el dato, a través de una llamada anónima, que el Brandon se encontraba en una vivienda en Iguá y Mataojo. Cuando la Policía llegó el menor ya se había ido del lugar.
Se presume que recibió el dato de que la Policía estaba en su búsqueda, tras lo cual se fue.
Sin embargo, fuentes policiales aseguran que permanece en la zona y que "no se va a ir muy lejos por que allí vive su abuela".
El secuestro exprés de la madrugada del martes, fue perpetrado en compañía de otro menor, quien fue capturado en la mañana de ayer.
Tras ser reconocido por las víctimas como autor del secuestro, el menor reconoció haber participado en el mismo. Luego, al ser interrogado por la Policía dijo que su cómplice era otro menor, a quien identificó como El Ñato, pero la Policía no creyó en su declaración, más teniendo en cuenta el testimonio y la descripción de las víctimas de este hecho.
Este menor, de 17 años, declaró en la tarde en el juzgado, tras lo cual se le inició un procedimiento por copamiento y lesiones personales.
El joven tenía varias anotaciones, la última en marzo de 2010, donde participó en una rapiña a un supermercado, delito por el cual estuvo internado en un hogar de la Colonia Berro del INAU durante ocho meses.
Fuga. "El Brandon" perpetró su anteúltimo secuestro exprés durante la noche del 19 de enero. Las víctimas fueron también una joven pareja que se encontraba en General Paz y la Rambla. En esa oportunidad, el menor delincuente se encontraba en compañía de tres jóvenes. Pocos días más tarde, "el Brandon" fue detenido por la Policía e internado en el INAU, de donde había fugado tiempo atrás.
A última hora del jueves y tras un motín realizado por los internos de uno de los hogares de máxima seguridad de la Colonia Berro, este menor volvió a fugarse, a menos de diez días de haber sido capturado.
Según dijo Jorge Jouroff, director del Semeji, la fuga se dio por "una falla tanto de la seguridad interna del hogar, como de la seguridad externa".
El propio Jouroff explicó que dentro del hogar la seguridad está a cargo de los funcionarios del INAU y fuera del mismo hay una guardia policial.
"Los funcionarios intentaron detener a los menores que realizaron esa especie de motín con el único objetivo de distraer la atención para que se pudieran escapar", contó el director de Semeji.
"Solo pudo escapar este joven y la guardia policial no lo pudo atrapar porque sencillamente no estaba en el lugar que debería estar", sentenció. "Ahí hubo un problema y se está estudiando cuál fue", dijo.
El sábado, ante las primeras versiones periodísticas que indicaban que "El Brandon" se había fugado del INAU, El País consultó a Jouroff quien afirmó no poder informar acerca del tema. "Para el lunes se lo puedo confirmar, pero hoy sábado de tarde, no tenemos el registro de salidas no autorizadas ni de entradas. Es imposible", dijo.
Secuestro. En la madrugada del martes, el Brandon, en compañía de otro joven asaltaron a una pareja, cerca del Par- que Batlle, obligándolos a ir a la casa del joven.
Una vez en el lugar, redujeron a los padres y al hermano del joven, tomando tres valijas en las que acondicionaron alhajas, ropa, championes, computadoras portátiles y otros objetos de valor, tras lo que dejan a la joven de la pareja y a su cuñado, encerrados en la valija de un automóvil, del cual salen luego ayudados por vecinos, quienes fueron alertados por los gritos de los jóvenes desde el interior del rodado.
Tras salir de su encierro, ambos dieron aviso a la Policía, momento desde el cual se montó un operativo en la búsqueda de los secuestradores y sus tres víctimas.
Los malvivientes estuvieron en la casa de sus víctimas por más de una hora, revisándola de punta a punta.
La pareja de delincuentes se llevó consigo al joven y sus padres, en otro auto de la familia, hacia un cajero en Avenida Italia y Comercio a retirar dinero y luego se trasladan hacia la zona de Malvín Norte, donde liberaron a las víctimas y se deshicieron de las valijas.
Según el parte policial emitido por Jefatura, todo lo robado, junto con el dinero ascendería a unos $ 20.000.
Bonomi. El ministro del Interior dijo ayer a la prensa que "el problema no es el hecho en sí (los secuestros), sino la fuga del menor hace menos de una semana".
Además, sostuvo que los secuestros exprés no son una moda ya que "quienes lo han hecho han sido detenidos".
También dijo que el autor de este último secuestro "probablemente sea quien realizó los anteriores y seguramente caerá hoy (ayer) o mañana (hoy)".
Por su parte, el jefe de Policía de Montevideo, Walder Ferreira, sostuvo ayer en Subrayado que "el prófugo estuvo en todos los secuestros".
"Este menor está fugado del INAU desde hace una semana aproximadamente", sostuvo el jefe policial de Montevideo.
Además, el jerarca policial recalcó que la investigación de este caso está avanzada, haciendo referencia al menor detenido, quien fue reconocido por las víctimas de este último secuestro.
Bonomi: "El problema no es el hecho, sino la fuga del menor hace menos de una semana"
Objetivo: las parejas en autos
El primer secuestro exprés fue el 3 de julio de 2010 en el faro de Punta Carretas. Y el segundo en Leyenda Patria y Ellauri, en pleno Villa Biarritz. Los hechos generaron alarma porque se trataba de una modalidad nueva en Montevideo. Los delincuentes -se supo luego, encabezados por el ahora prófugo "Brandon"- elegían parejas en automóviles. Los llevaban a cajeros automáticos a retirar dinero, los mantenían retenidos en casas precarias en zonas marginales, los conducían a sus casas donde amenazaban a sus familiares, encerraban a las víctimas en las valija de los autos. Además, el mismo Brandon fue identificado como uno de los asaltantes que participó en un sangriento atraco a una mensajería del Parque Batlle, donde un empleado fue asesinado. Una vez que el Brandon y sus compinches fueron capturados, desaparecieron los secuestros. Pero el adolescente, de 17 años, se fugó en enero e insistió: secuestró a una pareja en Punta Gorda y volvió a instalar el miedo. Nuevamente fue atrapado por la Policía y volvió a la Colonia Berro, de donde escapó días después. Y no tardó en cometer una nueva rapiña con privación de libertad.