DIEGO CASTRO
La Policía analiza varias pistas dejadas por los cuatro delincuentes que ayer asaltaron la remesa de un cambio en la zona de Pocitos. Fuentes del caso establecieron que los ladrones no están identificados.
Un bolso de mano, un casco de moto y varias huellas digitales son analizados por Policía Técnica tras el robo de cerca de $ 6 millones a un camión blindado perteneciente al Cambio Varlix, en la zona de Pocitos.
Según dijeron fuentes policiales a El País, la investigación recién está comenzando, pero adelantaron que seguramente el robo fue largamente estudiado ya que los ladrones conocían al detalle los movimientos que la empresa realiza con sus remesas.
El monto de lo robado ascendería a los $ 6 millones, aunque no se hizo el arqueo definitivo que permitirá saber exactamente cuánto dinero llevaron los malvivientes.
Tras el robo y una persecución, la Policía no logró la identificación de ninguno de los cuatro asaltantes, aunque alrededor de la investigación reina el hermetismo.
No se descarta ningún tipo de hipótesis al respecto del hecho. Entre ellas, que este robo tenga conexiones con el perpetrado por cuatro hombres vestidos de policías contra una sucursal del Banco Itaú, el 11 de enero pasado.
"La modalidad es similar, tiene varios puntos en común", sentenció una de las fuentes consultadas.
Tampoco se descarta, que entre los delincuentes estén involucrados uno o varios funcionarios policiales, aunque las propias fuentes recalcaron que estas son solamente hipótesis.
Desde Jefatura se indicó que en la remesa había tres funcionarios, quienes cumplen la doble función como remeseros y custodias. "Vienen armados, pero con armas cortas", dijo una de las fuentes, quien reafirmó que no hubo intercambio de disparos durante el asalto. Los elementos encontrados en el lugar de los hechos permiten a la Policía ser optimista sobre la resolución del caso, según lo manifestado por las propias fuentes del caso.
Un policía los persiguió hasta caer de su moto
LOS HECHOS. Los cuatro delincuentes llegaron poco antes de las 10 de la mañana a la esquina de Chucarro y Pagola. Se distribuyeron para hacer el "aguante" a la remesa que sabían que llegaría en cualquier momento.
Dos de ello, se ubicaron en el estacionamiento del supermercado Disco, en frente mismo al local ubicado prácticamente en un callejón.
Los otros dos, que estaban armados, se quedaron, uno en la puerta del supermercado y el otro en la esquina de Chucarro y Pagola.
Poco antes de las 11 de la mañana, llegó la remesa del cambio Varlix, que opera dentro del Disco. Uno de los funcionarios bajó, ingresó al local, retiró el dinero y salió.
Mientras entraba al blindado, sintió que lo encañonaban con un revólver calibre 38. Cuando el funcionario intentó salir del camión, el delincuente disparó dos veces.
Uno de los disparos dio en la pierna del guardia, en tanto el otro tiro le dejó esquirlas en el codo.
Los dos ladrones tomaron tres bolsas con dinero, producto de la recaudación de otras sucursales del cambio. Tras esto, los dos delincuentes que aguardaban en el estacionamiento pusieron en marcha dos motos de alta cilindrada, en las que habían llegado al lugar de los hechos, subieron a sus cómplices y fugaron.
Una llamada al 911 alertó a efectivos de la seccional 10ª sobre disparos en la zona. Inmediatamente se hizo presente un funcionario policial en moto, quien vio como los cuatro individuos fugaban del lugar. Esto desencadenó una persecución, y un operativo policial, mediante el cual se buscó cercar a los maleantes para que no escaparan de la zona, sin lograrse el objetivo.
Los cuatro individuos lograron llegar hasta Luis Alberto de Herrera, por donde se fugaron.
Sin embargo, el efectivo de la seccional 10ª, continuaba siguiéndolos, y lo hizo hasta llegar a Ramón Anador, donde sufrió un leve accidente, que lo dejó fuera de la persecución y permitió el escape definitivo de los ladrones.
Un cuidacoches que trabaja frente al supermercado Disco y se dio a conocer como Cacho, relató a El País, que el robo fue muy rápido. "Todo esto duró unos 20 segundos", estimó.
"Estaban bien vestiditos, no tenían pinta de chorros y hacía rato que los veíamos en la zona", sostuvo. Incluso relató que minutos después que llegaran al lugar, un vecino le preguntó a uno de ellos si precisaban algo, a lo que contestó "estoy mirando".
"Se los veía nerviosos por que los tipos miraban hacia un lado y al otro, pero en principio no habían despertado sospechas", comentó el cuidacoches del lugar.
"Esta es una zona donde hay mucha gente y mucho movimiento a toda hora del día, es un milagro que no haya pasado nada más grave", agregó el mismo cuidacoches.
Sobre el accidente sufrido por el policía de la seccional 10ª, fuentes vinculadas a la misma afirmaron que el mismo no fue de gravedad. Incluso el funcionario se reintegró a sus actividades.
Testimonio: "Fue muy rápido; todo esto duró unos 20 segundos", afirmó un testigo.
Casos con puntos en común
A LA VUELTA El 24 de julio de 2009, dos delincuentes muy bien vestidos ingresaron a la sucursal Pocitos del Discount Bank, en José Benito Blanco y Buxareo, en la misma manzana en la que ocurrió el robo ayer. Era viernes, cerca de la hora de cierre. Los delincuentes amenazaron a guardias de seguridad, empleados y clientes del local con un arma calibre 38. Dos compinches los esperaban en dos motos. Huyeron con unos US$ 17.000 extraídos de las cajas. Minutos después que se fueran llegó un blindado para llevarse la remesa del banco.
TRES CRUCES El 11 de enero de 2011 cuatro individuos vestidos de policías entraron a la sucursal Tres Cruces del Banco Itaú. Desenfundaron armas y sin efectuar un solo disparo, se llevaron una suma cerca a US$ 100.000. Fugaron en motos. El caso aún continúa siendo investigado por la Policía.