Este viernes la pieza teatral Éter retornable comienza su segunda temporada. Con autoría y dirección de Angie Oña, el espectáculo trata de un matrimonio que se casó hace poco y ya se quiere separar. Los dos pretenden quedarse con la casa pero ninguno con las plantas, los libros ni los nenes. Tampoco se sabe si soportarán la soledad. Así, en un constante tambaleo entre el odio y el cariño, la desidia y la necesidad, se edifica una delirante comedia sobre el amor, en un tono nada romántico.
Ganadora del premio de dramaturgia Dos en escena del Centro Cultural de España, la obra fue estrenada en ese centro cultural y también fue representada en el CCE de Paraguay, a la vez que el texto fue solicitado para su representación en Argentina y Cuba.
Ahora, desde este viernes se la podrá ver en el Teatro Victoria, donde estará los viernes y sábados a las 21.30 horas, solo durante febrero. Las localidades valen $180.
Con actuaciones de Guillermo Robales y Angie Oña, la obra cuenta con escenografía de Freddy González, iluminación de Rafael Maciel y música de Alfredo Leirós.
El espectáculo ha causado asombro en su primera temporada por su sorprendente (e inteligente) grado de absurdo, que por otra parte no deja de aportar diversión. Su humor ácido, negro y lúcido, la riqueza del texto, y la originalidad de los personajes son otros elementos que la han destacado del conjunto.
La obra también aporta una cuota de reflexión, invitando a repensar los vínculos humanos, en particular los de pareja, en un juego abierto, que permite a cada espectador tomar de él lo que sienta más próximo. En suma, el espectáculo propone reírse de la tristeza, para así poder vencerla. Va en el Teatro Victoria, ubicado en Río Negro 1479 (tel. 29019971).