En el seno de la justicia, las opiniones respecto de la posibilidad de que los antecedentes de los menores infractores se mantengan al cumplir la mayoría de edad dejan ver, en general, que la medida traería más problemas que soluciones.
La jueza penal de Montevideo Mariana Mota fue una de las que argumentó esa idea. "He trabajado con adolescentes infractores y te aseguro que a mí no me cambia la vida saber los antecedentes de un menor; para mí es igual. No me modifica la opinión porque lo que tengo que juzgar es el hecho en sí", afirma.
Mota puntualizó que "el tema es cómo se valoran los antecedentes. Porque si los van a valorar de forma tal que transformen a los jóvenes que delinquen en `no primarios` y vamos a mandar a la cárcel a un alguien que cometió un hurto simple a los 18 años porque tenía antecedentes de rapiñas cuando era menor, terminamos superpoblando las cárceles más de lo que están".
"Para mí seguiría teniendo más valor el hecho en sí que el antecedente", afirma Mota, y señala además que "mientras por un lado los parlamentarios tratan de hacer una ley para ver cómo sacan gente de la cárcel, por otro lado hablan de mantener los antecedentes para que haya más procesados con prisión. Entonces es una de idas y venidas que al final no se entiende".
"Habría que pedirle a los políticos que se sinceren y digan realmente cuál es la idea, porque la realidad es que a nosotros los hechos ya nos llegan consumados, y lo que realmente hay que hacer es prevenir los delitos", soltó la colegiada.
Otros jueces penales de Montevideo y el interior del país que prefirieron mantener el anonimato coincidieron en que, aunque la medida inhibiría a los magistrados la posibilidad del procesamiento sin prisión, "el hecho de que haya más rigurosidad en las penas, o que se procese con prisión a un joven por la existencia de antecedentes, no necesariamente se va a traducir en más seguridad pública".