ROCHA | EDUARDO GONZÁLEZ
El ingreso de vehículos hacia Rocha es menor al del año anterior: del 1° al 5 de enero pasaron 18.624 vehículos, incluyendo ómnibus y camiones, según datos del peaje Garzón. En dirección hacia Maldonado y Montevideo desde Rocha viajaron 11.706. En los primeros cinco días de enero de 2010 los datos de ese peaje fueron los siguientes: hacia Rocha, 19.467 vehículos y egresaron 12.560.
Toda la movida juvenil se corrió este año a Punta del Diablo y el Parque Nacional de Santa Teresa. Más de 25.000 turistas permanecen en ese balneario. Rubén Temes, de la inmobiliaria JR, indicó que se está en un 99% de ocupación y los precios de alquiler promedian los US$ 100 diarios.
El lugar ha sido visitado por los inspectores de la Dirección General Impositiva; uno de los prestadores de servicios deberá abonar a la DGI US$ 80.000 el próximo 17 de enero, tras cerrar la quincena.
Las playas parecen todas desbordadas de público y lo mismo ocurre en el Parque de Santa Teresa. Su responsable, el coronel Rubén Rodríguez, indicó que hay más de 11.000 veraneantes.
Ese Parque es como un gran jardín de 1.700 hectáreas cuidado por 80 efectivos militares, quienes ahora también deben atender todas las demandas que exige una ciudad acampada. Los precios de las parcelas con agua y luz son de $100 por día y $ 80 las comunes, también por día.
LA PALOMA. La ocupación en la hotelería y viviendas en La Paloma -el principal centro de referencia turística de la costa de Rocha- se sitúan en un 80% aún con amplia capacidad para alojamiento, informó el secretario de la Corporación Rochense de Turismo, Julio Silvera.
Afirmó que, si bien no es una mala temporada, no son los números del año pasado, por lo que se recibieron diversas inquietudes en el Centro de Hoteles de La Paloma, institución que preside. Aseguró que hay establecimientos que bajaron sus precios en un 10%. El espectro de precios va entre los US$ 50 a US$ 200 por habitaciones dobles, con mejoras sensibles en los equipamientos de los hoteles. Cree que uno de los motivos de la baja de visitantes puede ser que algunos temas se resolvieron a última hora, por ejemplo las licitaciones de los boliches.
Daniel Silveira, del restaurante Bahía, indicó que "hasta el 1° de enero se trabajó bien, con muy buena presencia de brasileños lo que llevó a un incremento del consumo, luego hubo un declive acentuado". Una cena para una persona promedia los $ 350 y como máximo US$ 20.