MADRID | España puso en marcha una estricta ley antitabaco que prohíbe fumar, no sólo en lugares públicos cerrados -bares, restaurantes, discotecas, casinos y aeropuertos-, sino también en algunos espacios abiertos.
El gobierno adoptó la medida con la meta de convertir al cuarto productor de tabaco más grande de la Unión Europea, una tierra tolerante a los cigarrillos y los puros -con abundantes bares y restaurantes llenos de humo-, en uno de los países europeos más severos de Europa contra los fumadores.
Ahora los parques para niños y los puntos de acceso a escuelas y hospitales son zonas libres de humo de tabaco, en tanto que los hoteles pueden reservar el 30% de sus habitaciones para fumadores.
Los restaurantes más grandes habían recibido autorización para construir secciones herméticas para los fumadores, pero ahora esos espacios se acabaron después de que una comisión parlamentaria abrogara la opción.
La ministra de Sanidad, Leire Pajin, informó que unas 50.000 personas mueren cada año en España debido a enfermedades relacionadas con el tabaco, y que unas 1.200 de esas muertes corresponden a fumadores pasivos.
La ley estipula que una infracción menor deberá ser penada con multas de 40 a 800 dólares, mientras que las violaciones más graves recibirán multas de 13.000 a 800.000 dólares.
La Unión Europea tiene previsto que en 2012 sus 27 estados hayan prohibido fumar en espacios cerrados. AP