Claudia Rossi
No todos los actores de la Comedia Nacional se fueron de vacaciones. Mientras Levón y Jimena Pérez se preparan para estrenar "Blackbird" en la Zavala Muniz, la actriz Claudia Rossi estrenará este sábado "Medea" en el Teatro Circular. Nominada en cuatro ocasiones al premio Florencio como Mejor Actriz (que recibió por su trabajo en "Atentados"), la intérprete ha dado muestras de su talento en los más variados géneros. Ahora se la podrá ver en escena, los viernes y sábados a las 21.30 horas y domingos a las 20 horas.
Carlos Reyes
- ¿Cuál es el mayor interés de este nuevo personaje?
- Es una versión psicológica del personaje de la Antigüedad. Ella viene como a presentar sus descargos, en un soliloquio donde de alguna manera se justifica, creyendo mucho en los dioses que se introducían en los sueños, y empujaban a actuar de una manera u otra. Es un personaje por momentos desvalido, pero con una fortaleza un poco desconocida por ella misma. Una antiheroína, una bárbara, por más que se la ubica entre las griegas. Una mujer siempre rechazada por todo el mundo.
- ¿Cómo es tener a Elena Zuasti de directora?
- A ella la tuve como profesora de teatro psicológico y era lo mejor que había en la escuela (EMAD), por la profundidad con que encaraba los temas, y eso que teníamos buenos maestros, pero ella se destacaba en ese aspecto. Es una persona muy fuerte, tiene mucho carácter, muy temperamental. Ahora estuvo ocupadísima con otros grupos, y ensayamos poco, pero muy bien, porque tiene muy claro como interpretar el texto, aunque para ella es totalmente nuevo. Acá ella interpreta también un papel: siempre nos llevamos muy bien, y está bárbaro que sea así.
- ¿Se identifica con algún aspecto de Medea?
- Sí, con varios, todos los seres humanos los tenemos un poco. Principalmente, eso de descargar un poco nuestras responsabilidades, el tema del libre albedrío, que es bravo de manejar. Aunque acá es discutible su posición de no ser culpable. También el tema de la fatalidad del destino, que uno a veces se siente como obligado a creer en eso: para ellos eran los dioses, y en nuestro caso son los santos y Dios, pero hay cierta similitud. Y en el peso de las pasiones, que puede ser por un hombre, pero también por... el teatro. En las contradicciones que tiene también: están en el personaje y en todos nosotros. Inclusive la falta de amor hacia sus hijos, es un punto en el que no me identifico yo, pero sí es algo que puede ocurrir con muchas generalidad. Me identifico mucho en eso que Medea está limitada por su propio personaje, por lo que tiene que ser. Eso de que uno se llama fulano de tal, y se espera que haga esto y aquello. Y a veces uno está harto de ser quien es, quiere ser esa persona anónima, no quiere ser Medea. Todos tenemos algo de eso, de no estar muy conformes con lo que somos.
- ¿Se siente más próxima a la cuerda dramática que a la cómica?
- Siempre creí que a mí me gustaba más lo dramático: en Tragedia clásica tenía muy buenas notas. Es algo que me encantó, algo que disfruté mucho: pero mis personajes con mayor éxito, entre comillas, fueron cómicos. En mi casa, era muy graciosa. Yo no sabía, pero tengo una gracia, por momentos muy absurda, que ha venido muy bien para personajes como los de Ionesco. Y eso que no me largo del todo. El que más me hizo largar fue Héctor Manuel Vidal, en El gran día: me festejaba todo, y me dejaba hacer movimientos que eran hasta extraños. Se reía a carcajadas. Pero es algo que ocurrió sin proponérmelo. Igual yo siempre quería lo dramático, y evitaba un poco la comedia, sobre todo la comedia gruesa.
- ¿Por qué quiso trabajar fuera de la Comedia Nacional?
- Hace muchos años que busco para trabajar fuera de la Comedia. Para mí es una gran satisfacción poder hacer lo que yo quiera. Y también tomar aire: cambiar siempre es muy sano. También uno se enfrenta a dificultades que no tiene la Comedia, pero sí es bueno estar con otras personas, conectarme con otra gente. Aunque sacrifique las vacaciones (sacrifique en el sentido de no descansar), estoy encantadísima de poder trabajar en algo que me da muchas posibilidades, y me provoca un desafío.
Zuasti ante una obra de Patrizia Figlia
Sobre texto de Patrizia Figlia, "Medea" permitirá a Claudia Rossi ofrecer una obra intensa, que bajo dirección de Elena Zuasti se llevará a cabo en el Teatro Circular. Nacida en Francia, hija de italianos, Figlia es dramaturga, directora, bailarina y actriz, y ha estrenado sus espectáculos en Italia, Inglaterra, Francia, Bélgica, Alemania y Holanda, donde actualmente reside. El espectáculo que este sábado sube a escena consiste en un estudio moderno del mito clásico, presentado como un personaje condenado a vivir eternamente, acosada por sus crímenes y las pérdidas. La eternidad como castigo, la obsesión por el deseo, el amor como objetivo son algunos ejes del mismo.