La eficiencia de la Dirección General Impositiva (DGI) se redujo en 2010 y le aportó entre enero y septiembre al organismo US$ 8 millones adicionales de recaudación del IVA, el principal impuesto que recauda.
Así es probable que la mejora de eficiencia del organismo aportará menos recursos en todo 2010 que los que brindó en 2009 (US$ 26 millones). Entre 2001 y 2005 la eficiencia de la DGI aportó recursos en forma creciente (en ese año alcanzó a US$ 145 millones), mientras que a partir de 2006, el aporte se ha ido reduciendo. El de 2009 ha sido el menor hasta ahora.
Según habían señalado en varias ocasiones directores de Rentas, el punto es que cada año se suman mejoras de eficiencia sobre logros previos, lo que hace que el aporte se reduzca.
En los primeros nueve meses de 2010, los ingresos por IVA crecieron en US$ 152 millones respecto a igual período de 2009. De acuerdo a los cálculos de la DGI -que estima lo que creció la recaudación por la expansión económica-, sin mejora de eficiencia los ingresos habrían aumentado en US$ 144 millones en el período.