FEDERICO CASTILLO
La tan mediática falta de anestesistas es sólo la punta de un iceberg que esconde el déficit crónico de otras especialidades que hoy complican la cobertura mínima en guardias. Los médicos piden laudo único para frenar el problema.
La Facultad de Medicina y la Escuela de Graduados ya alertaron de los riesgos para el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) que implica la falta de médicos en algunas especialidades. Elaboraron un documento en donde analizan el estado de situación y advierten de la demanda insatisfecha actual y futura en al menos once especialidades médicas.
En los últimos meses (y también en los últimos años) la especialidad que acaparó la atención de todos es la anestesiología. La carencia de personal en esa área, y sus continuos conflictos, motivó un decreto de esencialidad en el gobierno pasado y una declaratoria de emergencia sanitaria en la actual administración.
Sin embargo, con mucha menos prensa y quizá menos políticas sanitarias concretas, asoman otras ramas de la profesión médica donde se advierten problemas.
La ginecología es una de ellas. El presidente de la Sociedad Ginecotólogica del Uruguay, Francisco Cópola, lo viene alertando hace ya un buen tiempo. "Hay dificultad para cubrir las guardias de ginecología en todo el Interior y en muchos hospitales de Montevideo también, incluso en el mutualismo", señaló a El País.
Hay múltiples factores que explican esta situación, pero la razón más esgrimida por todos alude a la oferta y demanda en un mercado donde la diferencia en lo que se paga en ámbitos públicos y privados es considerable.
Cópola argumentó que como no hay un laudo único a nivel nacional, los ginecólogos toman las guardias en donde paguen mejor y el resto queda desguarnecido. "Eso está pasando todo el tiempo", enfatizó.
Un idéntico argumento para explicar la falta de especialistas en guardias de los hospitales usaron el neonatólogo Enrique Di Lucci y el urólogo Gustavo Malfatto. Ambas especialidades también son señaladas como "críticas" en el informe de la Facultad de Medicina.
Para Di Lucci "no es misterio" que hay días que las guardias de CTI pediátrico se cubren con muy pocos especialistas y por eso se derivan pacientes. "Hay muchísimas camas libres porque no hay médicos para tantos pacientes y se trasladan al sector privado. Es la ley del mercado, se paga mejor en el nivel privado, la gente va a hacer guardias a ese sector y el público queda con un médico atendiendo el CTI y con pocas camas habilitadas", razonó.
El neonatólogo, que en el 2009 lideró un conflicto en denuncia de esta situación y en procura de la equiparación salarial con el laudo mínimo privado, señaló que alcanzar esa meta es lo recomendable para evitar estos problemas continuos. "Los que trabajan en el sector privado tampoco son millonarios", apuntó y exigió equiparar sueldos por una cuestión "lógica de trabajo y de cobertura"
Di Lucci observó que si no se toman recaudos pasará lo mismo que con los anestesistas que "hace años, y en cómodas cuotas se van yendo al nivel privado".
Para el urólogo Malfatto quizá el problema no radique en la falta de especialistas sino en una adecuada distribución. Y para lograr eso también hay que emparejar sueldos y condiciones laborales.
Malfatto también cuestionó la excesiva "macrocefalia" que tiene como consecuencia que el Interior del país siga penando por recursos humanos. Pero apuntó que eso no es responsabilidad de los médicos sino de la falta de planificación de las autoridades sanitarias.
Dentro de su plataforma reivindicativa, el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) mantuvo durante todo el año el reclamo de que haya un laudo médico nacional. El acuerdo salarial se firmó sin que esto fuera contemplado.
Cuello de Botella. A corto plazo no se ven soluciones a la vista. El déficit real de especialistas tal vez logre atenuarse en un par de años o más porque la mayoría de las cátedras de residentes han aumentado sus cupos. Pero el ginecólogo Cópola sostiene que esto no será suficiente y ata el problema a la coyuntura actual. "En el futuro la situación va a ser más crítica. Lo que pasa es que hoy estamos limitados por el número de cirugías que se realizan, que son pocas por los problemas de público conocimiento", dijo y agregó que se está en un círculo vicioso. "Hasta que no se amplíe el número de cirugías en el Pereira Rossell, que es el gran formador de ginecólogos que tiene el país, seguiremos limitados en formar recursos humanos porque se necesita un determinado número de cirugías para tener una buena formación". La falta de práctica para formar especialistas es el cuello de botella para llegar a una solución. Por más que se aumenten cupos de residentes en las distintas especialidades, lo que también se debe garantizar es que las operaciones se hagan a un ritmo "normal", sostuvo.
Demanda insatisfecha
Según el informe de la Facultad de Medicina y la Escuela de Graduados, actualmente hay demanda insatisfecha en las siguientes especialidades:
-Anestesiología
-Cirugía Pediátrica
-Neonatología
-Pediatría
-Psiquiatría Pediátrica
-Terapia Intensiva Pediátrica
-Traumatología y Ortopedia
-Urología
-Oftalmología
-Cirugía Plástica, Reparadora y Estética y Toxicología.
El estudio también señala las especialidades en las que habrá carencia de profesionales los próximos años:
-Cirugía General
-Geriatría
-Ginecotocología
-Imagenología
-Nefrología
-Endocrinología
-Fisiatría
-Neurología