Sábado 12.11.2011, 03:45 hs l Montevideo, Uruguay.
 
 
 
 
 
 
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Julia Rodriguez Larreta


La otra orilla

Medidas diversas

Julia Rodríguez Larreta

Hasta perros con un uniforme con letrero de la AFIP se vieron en las inmediaciones de los cambios y por la City porteña, a partir de la caza de brujas que el gobierno lanzó la semana pasada para disuadir a cualquiera que fuera en busca de dólares y para frenar la constante fuga de capitales. Aunque no sean los principales responsables de los grandes drenajes los clientes de a pie, los que tenían programado un próximo viaje o quien hubiera decidido hacer algunos ahorros comprando la mercadería más barata ya que el dólar es lo que menos ha subido en esta economía que anda por el 25% de inflación.

Sin embargo, siempre hay alguien que da la orden de largada, quien no se conforma con protestar en el mostrador y es lo que sucedió con una señora de 87 años que se estaba fabricando su colchoncito de respaldo. Furiosa con la imposibilidad de hacer la transacción que venía haciendo desde hace meses, doña Justa Ruperez fue a ver un abogado y ya presentó un recurso de amparo en la justicia, contra la entidad financiera y la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

No solo pretende que el banco le levante la inhabilitación, sino que se declare la inconstitucionalidad del nuevo sistema de control para las operaciones de cambio. Su demanda apunta a que se violentan varios artículos de la Constitución relativos a la igualdad ante la ley y el derecho de propiedad. Afirman que el organismo no ha explicado sobre que cálculos se basa y porqué a algunos se les permite comprar cierta cantidad de dinero y a otros una distinta.

Así como hay centenas de reclamos de jubilados ante la ANSES, la cual ha dicho hace poco que no tiene recursos suficientes para cumplir con los fallos, quien sabe si no comenzará ahora una nueva avalancha de reclamos contra este organismo por las recientes medidas.

Aunque por otro lado, en una curiosa coincidencia, de pronto ha cobrado vida en el juzgado de la jueza Servini de Cubría, un juicio que data del 2008. Fueron citados a indagatoria algunos presidentes de casas de cambio a los que se acusa de venta de dólares a los llamados "coleros".

En medio de este lío que afectó la normal actividad más de lo calculado y que contribuye en la misma proporción a aumentar la ansiedad y la desconfianza, inclusive dentro de ese 54% de la población que reeligió a Fernández, la Presidenta partió para la Costa Azul. Se fue a reunir con los compañeros del selecto y poderoso G20, adornada por los oropeles de su reciente triunfo eleccionario, para admiración, no exenta de alguna envidia tal vez, de los mandatarios que con incertidumbre visualizan su próxima competencia electoral el año que viene, como ser Obama y Sarkozy, los cuales no dejaron de hacer elogios a su aplastante victoria. Pero la buena disposición del Presidente de Estados Unidos, el cual pareció haberse olvidado de anteriores desencuentros con la gobernante argentina, (confiscación del avión militar norteamericano con ayuda acordada con el Ministerio del ramo) había sido aceitada de antemano.

Para las apresuradas medidas ( no se esperaba algo tan repentino y poco preciso) hechas conocer esta semana, referidas al corte de subsidios para ciertos sectores, una de las explicaciones sería la prevista reunión bilateral con Obama. El gobierno estaba deseoso de enviar ciertas señales, interesado como está en poder arreglar con el Club de París y acceder al crédito internacional. Máxime luego de que Estados Unidos votara en contra de que organismos como el BM y el BID le otorgaran créditos si la Argentina no comenzaba a ordenar sus cuentas públicas. Era ineludible, terminar con el carnaval de subsidios, (más del 4% del PBI) estandarte de la política de Néstor que Cristina mantuvo a rajatabla, luego de que un primer intento de reducirlo en 2009, (esa vez iba a ser en forma generalizada), provocó un potente rechazo de la población.

Si bien lo de ahora resulta algo ridículo, ya que será un ahorro de $600 millones contra los $ 70 000 millones (0,85% ) previstos para este año, es un comienzo.