Sábado 29.10.2011, 13:19 hs l Montevideo, Uruguay.
 
 
 
 
 
 
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Economía

La solución sensata: Mitre y Martín García

Economía de escala. Los barcos crecen permanentemente de tamaño y reclaman más profundidad

EMILIO CAZALÁ

Los expertos y la realidad están demostrando que ambos canales Emilio Mitre y Martín García han quedado atrás, en profundidad y ancho del veril, ante el impresionante crecimiento de la eslora, manga y calado de los barcos ocurrido en estos últimos años.

Los sudamericanos siempre estamos haciendo las cosas que debimos hacer diez años antes, y ahora gracias a un verticalazo al mejor estilo rioplatense, en un par de horas muy entrada la jornada del pasado fin de semana, Argentina decidió avanzar conjuntamente con Uruguay en la profundización del canal Martín García dos pies más. ¿Qué hemos ganado con este "ukase", pues simplemente acercarnos a la letra y mandato de las Notas Reversales de que ambos canales, Mitre y Martín García deben tener la misma profundidad competitiva. O sea que como estamos a 32 pies, luego de las obras nos nivelaremos con el Mitre en 34 pies y quizá en el futuro si ambos países se ponen de acuerdo iremos a los 36 pies. El otro punto que periodistas y lectores debemos recordar es que por un problema de semántica, el canal Martín García nació a 32 pies de profundidad pero como el barco necesita bajo la quilla dos pies de agua, en realidad lo que tenemos es un canal a 30 pies. O sea que no es un canal de navegación para las 24 horas sino que los barcos, muchísimas veces, deben aguardar fondeados frente a Colonia -en ocasiones varias horas- que vengan los dos pies de la marea. Y esto le ocurre a un alto porcentaje de los barcos que cargan en Palmira lo que representa un costo para el armador; nos referimos a los barcos Handy, Cape, y Panamax. En cambio el Mitre fue construido para que los barcos queden flotando a 32 pies, o sea que bajo la quilla hay dos pies más de agua, por consiguiente el canal tiene 34 pies. Esto ocurrió hace quince años cuando a alguien se le pasó por alto esta diferencia en favor del Mitre. Pues bien si vamos a los 34 pies no completaremos las bodegas de los graneleros en Nueva Palmira, no da para celebrar, pero al menos aquellos barcos mencionados no tendrán que esperar mareas, cargarán más, saldrán por el Martín García y algún dólar más ganaremos y el armador economizará gastos.

DESFASADOS. Pero en este desafortunado trajinar político y diplomático hemos perdido ambos países, porque desaprovechamos la oportunidad de avanzar, de acompasar el cambio estructural de los barcos y su calado, que nos habría colocado un poco por delante de los cambios, para enfrentar el tiempo de los megabarcos que en estos 8 años nos han dejado muy atrás. Y a esto se suma la actual realidad del canal de Panamá que está impulsando la construcción desde el año pasado de estos Nuevos Panamax, que pasaron de 32 metros de manga a 38 -medio centenar ya pasaron por el Martín García pero de subida-, porque la CARP los restringe a navegar a un máximo de 29 pies en razón de su ancho. Así que cargados salen por el canal Mitre, vengan de Palmira o del Paraná ya que tienen 229 m de eslora, uno menos que el límite autorizado por el Mitre (230 m). Y lo hacen cargados calando 32 pies, más 2 pies de agua bajo la quilla. Los otros tipos de barcos, como Panamax y Handymax, de más de 240 m, tienen dificultad/restricciones para superar las numerosas vueltas del Mitre y los Capesize, estos sí que son grandes, que se ven poco por acá (este año dos o tres), tienen casi 270 m de eslora y una manga mucho mayor, así que están obligados a bajar por el MG pero a 28 pies. Así que todos ellos aún a riesgo de esperar algunas horas fondeados aguardando se produzca la marea que son 2 pies, por lo tanto estos barcos optan por bajar por el Martín García, que además les significa menos gastos de Práctico, ahorran 12 horas de navegación, y gasto de combustible. Es casi seguro que con la profundización del Martín García a 34 pies y modificación del ancho de veril, quedaría en mejores condiciones para permitir la navegación de graneleros que tengan hasta 42 m de manga y 270 m de manga puedan cargar 6 o 7 mil toneladas más.

ARGENTINA AFECTADA. A riesgo de convertirnos en "enanos llorones" al decir de un diario paulista, nuestra reflexión es que Argentina perdió más que nosotros -no en esta instancia- sino desde el principio porque no ha sido inteligente apostar millones y millones de dólares a un solo canal con cierto desinterés por el Martín García, aún cuando Argentina es nuestro socio, así lo percibimos de esta lado. Porque lo sensato -y aquí nos equivocamos todos- habría sido desde siempre sostener la existencia de los dos canales. El tema central de todo este suceso no es el enfoque mezquino de analizar cuál de los dos canales contiene más soberanía o genera más perjuicios económicos al de enfrente o despierta más emociones. Lo importante es cuál de los dos es más seguro, más profundizable, con un mayor veril y cueste menos mantener y la conclusión es que todo está a favor del Martín García.

Dos canales. Pero ni siquiera este argumento en el mundo de hoy sería demasiado válido ya que el centro de la cuestión que debe predominar por todo concepto es que se necesitan los dos canales. Más aún, lo necesita Argentina, que no está lejos de un talón de Aquiles, porque por el Mitre no faltaron problemas para sacar sus 80 millones de toneladas anuales de granos, los 100 millones de hoy día será peor y con un canal como el Mitre no podrá desarrollar su frontera agrícola como lo anunció recientemente la presidenta argentina, de ir a los 150 millones de toneladas. Lógicamente el tamaño de los barcos debe crecer conjuntamente con el incremento de las producciones y los canales de navegación deben corresponder a estas ecuaciones. No es racional que tengamos dos canales de navegación enfrentados que aún a 34 pies no satisfacen las exigencias de los barcos y de las cargas, ambos con enorme costos de mantenimiento. Hay que ir a soluciones mayores en el siglo XXI, pero insistimos lo sensato ahora sería manejarnos con ambos canales. No es descartable accidentes por el Mitre y de hecho ya han ocurrido, por varadura a causa de vientos o error humano, corrimiento de cargas, y el barco quede atravesado por el Paraná de Las Palmas, lo cual sería catastrófico para Argentina. Pasarían semanas antes que se pudiera resolver el problema y cortaría el flujo de sus exportaciones. Ahora se da el absurdo que el canal Martín García es el canal de los barcos vacíos porque el 90% sube por aquí y casi todos bajan cargados por el Mitre, producto de la vieja iniquidad que ahora corregiremos. Finalmente en todo esto de los puertos y los barcos, hay que dejar que hablen los armadores y las empresas privadas y ellas busquen sus economías de escala y atender menos las visiones políticas.

Dragarán a 38 pies tres puntos rocosos frente a Colonia

Se ha informado que puntos rocosos del canal serán dragados a una profundidad de 38 pies, hecho solicitado por la Cancillería uruguaya que también sostuvo debiéramos ir a los 36 pies de profundidad, pero en esta línea de pensamiento quedó sola y se aceptó, por suerte, cortar rocas a los 38 pies. Estos puntos se encuentran en el km 64 Paso de Farallón, km 70 Barra de San Pedro (Piedra Diamante) y km 93 Canal Nuevo (Punta Pereira). Aquí precisamente cambia la Jurisdicción del canal a control Argentino. En total es un área que no suma más de 4 kilómetros de extensión.

Ya se están vendiendo los pliegos para la licitación a 30 mil dólares por ejemplar y ha trascendido que cuatro empresas se interesaron. Aunque las obras para profundizar dos pies no llevaran más de 6 meses de trabajo es seguro que las tramitaciones del caso llevan el proceso a mediados o fines del próximo año y allí recién comenzarán las obras.