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Julia Rodríguez Larreta
Una fuerte epidemia electoral se ha apoderado de la Argentina este invierno y hoy 7 de agosto, los comicios se desarrollan en Córdoba. Pero tal como sucedió en la Capital el domingo pasado (primera y segunda vuelta dentro del mismo mes) y en Santa Fe la semana anterior, si bien se trata de elecciones provinciales, el nexo con las nacionales es imposible de desestimar. Máxime cuando en menos de 15 días se inaugura otra instancia, producto de la reforma electoral introducida bajo el precedente gobierno kirchnerista, la que ha desembocado en una situación bastante "sui géneris". Los argentinos tendrán que acudir a las urnas para "elegir a los elegidos".
En la letra, es cuestión de elecciones "primarias" pero resulta que cada partido ya tiene decidido su candidato presidencial. Por lo tanto, dichas primarias se han transmutado hacia una especie de primera vuelta para las presidenciales del 23 de octubre. Un termómetro para medir fortalezas y debilidades de unos y otros que esta vez no proviene de los augures profesionales. Algunos de los cuales han quedado bastante mal parados con sus errados o mal intencionados vaticinios.
Las palabras de Duhalde sonaron muy coherentes, al decir que el político de la oposición que logre mayor cantidad de votos el 14 de agosto, debería convertirse en el candidato para luchar por la presidencia, con el apoyo de todos los demás. Rompe los ojos que la dispersión opositora es el mayor activo de la Presidente, sumado a lo que conlleva estar al frente del poder. Sin pudor alguno y sin que le importen nada los reclamos de la oposición, hace buen provecho de ello. Esta semana se presentó ante las cámaras para anunciar con bombos y platillos un aumento del 16 % para los jubilados, cuando se trata de algo establecido por ley y por ende, la primer mandataria no tenía porqué oficiar de vocera, rodeada de flashes y micrófonos.
Claro que Duhalde está convencido de que él será ese candidato y lo mismo piensan los otros, o al menos Ricardo Alfonsín. Al final puede que el electorado le permita a Cristina otro período en la Casa Rosada, no solo porque un humor general condice con el boom que se observa actualmente en la venta de autos, electrodomésticos, ropa, esparcimiento, etc. a resultas de la expansión del PBI, de los salarios que la inflación por ahora no ha pulverizado y de un mejor nivel de empleo, sino como una suerte de reacción o castigo, a la falta de sensatez y real compromiso de la oposición.
Y cuidado, que hay intenciones al más alto nivel, para que la posibilidad de seguir al frente del gobierno no se constriña a unos pocos años. El Dr. Zaffaroni, integrante de la Corte Suprema que ha quedado públicamente cuestionado estos días al saberse que 6 departamentos de los 15 de su propiedad, en Recoleta, eran usados como lugar de prostitución, (menudo escándalo), estaría trabajando en una nueva reforma de la Constitución para instituir un sistema parlamentario que le permitiría a Cristina, de triunfar en octubre, otra re elección en el 2015.
Sin embargo, este raíd eleccionario ha sido amargo para Cristina y su entorno, ya que van tres derrotas grandes de sus candidatos. Tan así, que al conocerse la ventaja con que se impuso Mauricio Macri sobre Daniel Filmus , (más de 28 puntos), la Presidente hizo un giro copernicano respecto de lo que había sido la actitud oficial luego de la primera derrota de Filmus, transformada a fuerza de voluntarismo en entierro victorioso. En esta ocasión, rápidamente llamó al vencedor para felicitarlo. A este éxito del líder de PRO se había agregado días antes, la excelente elección de su candidato, el actor cómico Del Sel, quien por solo tres puntos perdió ante el delfín del Gobernador Binner (Partido Socialista), dejando atrás por 14 puntos a Rossi, el representante del Frente por la Victoria.
Cuando se conozcan los resultados en la provincia mediterránea sobre la dura competencia entre el radical Oscar Aguad, (Macri le dio un explícito respaldo) Luis Juez, del Frente Cívico, cercano a Binner y el justicialista José de la Sota, quien no está muy claro hacia que lado del espectro peronista se inclina, aunque hay persistentes rumores de un arreglo con la Presidente, el escenario para agosto estará más definido.