
|
||||||||
Julia Rodríguez Larreta
Mientras por el carril político crecen las conjeturas sobre si Cristina será o no candidata y respecto de muchos interrogantes más, hay carriles paralelos donde otros son los corredores. Pero la política no está ausente y los objetivos del gobierno tampoco. El acoso a ciertas empresas de porte, donde el Estado quiere tener mayor injerencia aumentando su gente en los directorios, en base a las acciones de las que tomaron posesión a raíz de la confiscación de las AFAP, viene de lejos.
Aunque cabe aclarar que es muy diferente el trato hacia los amigos y por lo tanto, se va agrandando el círculo de empresarios cercanos en variedad de rubros; la banca, los medios, la energía, etc.
Cuando la empresa siderúrgica de Techint, la que ha resistido hasta ahora el decreto de la presidenta que cambió la normativa de la ley vigente, presentó una denuncia ante las autoridades competentes por el dumping chino en la venta de tubos de acero sin costura a la Argentina, no tuvo ningún eco en el gobierno. A pesar de que la Dirección de Competencia Desleal y la Comisión Nacional de Comercio determinaron que se cumplían las tres condiciones para declararlo.
Según el informe, en las 17.944 toneladas, (volumen semejante a 2 meses de producción nacional), exportadas por China entre diciembre de 2008 a julio de 2009, el dumping fue equivalente a un 201%, pero el gobierno contestó que no se harían restricciones y solo concedieron la promesa de realizar un monitoreo.
A título informativo; China es en la actualidad el principal productor de acero, representa el 38% de la capacidad mundial y tiene 152 fábricas de tubos de acero. La Argentina por su parte, en el concierto mundial llega al 0,4%.
Coincide todo esto con una reciente visita, del Ministro de Comercio de China, Chen Deming quien anunció que dado que "el ambiente de comercio está mejorando día a día en Argentina", su país volverá a comprar aceite de soja argentino. Comercio que estaba virtualmente parado desde octubre del año pasado. Argentina es el principal productor mundial de aceite de soja. Anunciaron una compra de 600 mil toneladas, unos US$ 700 millones de dólares. Se espera que esto sea solo el comienzo, porque es bastante poco si se compara con el 2009, cuando China importó 1.8 millón de toneladas. También parece ser una explicación, al tratamiento dado a la empresa argentina, respecto de su reclamo por competencia desleal al que tan poco caso hicieron.
Casi al mismo tiempo, en esta semana, Techint inauguró en México su fábrica más grande de tubos de acero sin costura, en la ciudad de Veracruz. Una inversión de US$ 850 millones comenzada hace 2 años. Con esta construcción se consolida su lugar como principal productor en el mundo y la planta mexicana será la más importante del grupo en la producción de este insumo elemental para las petroleras. En el discurso inaugural, el Sr. Rocca no ahorró elogios sobre la actitud constructiva del Presidente Calderón, al tiempo que resaltó el compromiso cumplido por las autoridades asegurando la estabilidad institucional.
Por otro lado, los principios que dieron nacimiento al Mercosur, han sido violentados de manera escandalosa últimamente y Argentina es bastante responsable, aunque por supuesto, al gigante brasileño no le cuesta mucho reaccionar con ánimo proteccionista. La situación a la que se llegó se puede rastrear hacia atrás, hasta la política del gobierno argentino que ha privilegiado el aumento del consumo de tal manera, que la oferta queda superada por la demanda y de ahí que crezca el interés por importar. Si la forma de resistir las importaciones fue la de ponerle trabas al avance de los productos brasileños, no es de sorprender que Brasil reaccionara poniendo barreras a los autos y las autopartes, el segundo rubro generador de ingresos, después de la soja.
La semana que viene habrá reunión y ahora Brasil ha enviado señales de distensión, al liberar parte de los 3.000 automóviles que están detenidos en la aduana brasileña.