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Costumbres que ya no son de recibo
Mag. Álvaro Sánchez Balcewich | Montevideo
@| "Ante la muerte de un agente policial, se produjo un debate entre el Ministro del Interior y la Suprema Corte de Justicia. El ministro Bonomi se quejó de la pasividad de los jueces ante ciudadanos que faltan el respeto a los policías. Insultos, escupitajos, provocación física (y hasta la muerte), son faltas de respeto a quienes tienen la tarea de cuidar y defender a los ciudadanos. No es para menos el reclamo del Ministro, y lo debe hacer con todo vigor, puesto que pasada la barrera del respeto, es difícil volver a un orden que no sea por la fuerza. Por suerte vemos policías que igual se la juegan todos los días. Son profesionales y sienten que su rol es muy importante, aún defendiendo a quienes los ofenden. Pero de todas formas, de alguna manera erosiona la moral de estos profesionales, y no sería raro que piensen que no vale la pena jugarse la vida por quienes no los quieren o no respetan su trabajo.
Es paradójico que quien ahora protesta por esta falta de la justicia, es un individuo que en otra época combatía y mataba policías con sus camaradas, y arengaban contra quienes tenían la potestad de poner orden (en una democracia). La responsabilidad de gobernar hace mirar con otro cristal, pero hasta hoy día varios de sus camaradas de partido (del Frente Amplio), cargan con improperios contra los policías que custodian las movilizaciones para evitar desmanes. Fue y es parte de una cultura de izquierda que se rebela en democracia, contra la autoridad legalmente establecida. En su pensamiento, son custodios de la `oligarquía`. En hora buena el respaldo del ministro Bonomi, pero no podemos olvidar su pasado. De todas maneras festejamos el cambio de actitud. Hasta aquí la responsabilidad de los hoy gobernantes, ahora la responsabilidad de los padres. Sabemos que los chupetes electrónicos son un escape para los padres y beneplácito para los niños, lo que es difícil de compartir, pero es pan de todos los días. Mejor la TV, computadora, play-station o Wii, que leer o jugar a lo que fuere (interacción humana). Ni que hablar de estudiar un poquito más de lo que mandó la maestra, o que los padres acompañen en los deberes. El problema es que no controlan lo que ven o hacen sus hijos.
¿Cómo es posible que los padres permitan que sus hijos jueguen a ser hampones, vendedores de droga, fiolos, etc.? Con mucho pesar veo que además son juegos de `onda` entre los menores, y que muchos padres hocican porque `ellos (los niños) los piden`. Hasta en peluquerías de niños, hay. Entre otros, está GTA (se identifica así). Consta de un delincuente que recobra su libertad y se propone liberar su rabia golpeando a cuanta persona pasa por la calle. Mediante el `control` del juego, se apalea a mujeres, niños y matando policías, provocando una ansiedad brutal en los jugadores (niños), a medida que sale más y más sangre (literal) de las víctimas. El juego se gana cuando el ex convicto llega a la posición de mafioso reconocido. ¡Brutal! No solamente violencia incontrolada y despiadada, sino que el mensaje directo es que hay que desconocer la autoridad legal y ser un maleante de primera para ser reconocido. Y lo del principio, la erosión de la imagen de la Policía. El juego es patético, y sobre todo deformador de valores sociales. Debemos enseñarles respeto y consideración hacia ellos, porque son personas, y porque se juegan la vida por nosotros. Estamos ante una encrucijada: o los padres y los gobernantes nos ponemos las pilas para poner los valores en su lugar o, quien sabe qué lugar nos darán las futuras generaciones con los valores que adquieran solos."
En Pocitos sigue el recreo
Eduardo Lasalvia Galante | Montevideo
@| "En Pocitos los delincuentes siguen de recreo. Esta expresión que resultó increíblemente cuestionada durante la campaña electoral, hoy es más verdad que nunca....
Pocitos se ha convertido en un apetecido objetivo para todo tipo de delincuentes, ladrones, copadores, rapiñeros, asaltantes de bancos, casas cambiarias, transportistas de valores y comercios de todos los ramos. Cada uno de estos delitos estoy seguro tiene más de un antecedente en el último mes en un radio de no más de un par de kilómetros, y todo ante el asombro de la ciudadanía y la inoperancia de las autoridades.
Personalmente fui, como casi todos, objeto de un hurto hace muy poco tiempo y la policía de la seccional correspondiente, literalmente, ¡nunca vino a investigar! Y un robo, por más que sea un delito a esta altura de los acontecimientos, `menor`, no deja de ser un delito... ¿o no? Y un delito contra la propiedad de un ciudadano con derechos que debería ser investigado, al menos, por aquellas instituciones cuya obligación es hacerlo.
En fin, la situación es caótica. Mucho se dice, mucho se escribe, mucho se promete pero la resultante es que los delincuentes siguen tan campantes, lo cual no debería extrañar si tenemos en cuenta que si el Ministerio del Interior no puede controlar a los que tiene encerrados introduciendo armas, drogas, teléfonos etc. a las prisiones y delinquiendo desde allí a nivel nacional e internacional, mucho menos va a poder actuar ante los que andan sueltos.
A propósito de inoperancia, ¿no se plantean las autoridades correspondientes que quizás sea momento de alejarse de sus cargos? Que las tareas para las que la ciudadanía los convocó no están siendo cumplidas, que nadie los acusa de malintencionados, que nadie pone en duda sus valores, que simplemente, son ineptos".
En vez de legalizar la marihuana...
Pablo Torres | San José
@| "Con respecto a la discusión acerca de la legalización de la marihuana considero que estamos recorriendo un camino equivocado, no sólo no debemos avanzar hacia ese lado en lo que son las libertades individuales que terminan afectando al colectivo, sino que deberíamos dar un giro de 180° a la cuestión. ¿Qué implica esto? Dar por terminada la discusión (innecesaria si las hay) acerca de la legalización de la marihuana y además aprovechar este momento para considerar los efectos de la venta y consumo de alcohol, me pregunto yo ... ¿cuántas muertes al año son causadas por el alcohol? entre accidentes de tránsito, peleas y enfermedades que tienen como causa o agravante el consumo del mismo.
¿Cuántas personas mueren aquí a causa del alcohol? ¿Cuántas familias uruguayas pierden uno o más de sus integrantes por su culpa? ¿Cuántas personas de nuestro país se ven sumergidas en el alcohol?, disminuyendo así sus posibilidades de éxito y de tener una vida plena hasta hacerlas casi inexistentes en algunos casos. ¿No es ya hora de que se tomen medidas con respecto a esto?, ¿no deberían nuestros parlamentarios abrir una discusión (mucho más seria e importante que la de marihuana) de este tema? Si alguno de ellos tiene un `real` interés en mejorar la vida de su pueblo, este tema debería estar en su agenda, claro, si alguno tiene interés en su pueblo".
Recargas fantasma
Gabriela | San José
@| "El 13 de enero me llega un mensaje de texto a mi celular Ancel donde me avisaba que mi recarga había sido realizada con éxito. Consulto el saldo y me habían acreditado $ 500. Yo no había realizado ninguna recarga y, suponiendo que alguien se había equivocado de número y en base a nuestra `viveza criolla`, pensé: que se embrome el que se equivocó. Por supuesto que la gasté toda.
Como tengo contrato, en febrero llega la factura correspondiente a enero y ¡sorpresa!, me cobran los $ 500 cargados a mi cuenta. Llamo al *611 y me informan que esa carga se hizo por recarga de Zona Ancel desde mi celular. Yo sé que no la hice, pero como sí la usé, a llorar al cuartito.
El 3 de marzo a las 0.10 recibo otro mensaje de texto con `su recarga ha sido acreditada con éxito`.
El 1º me acreditaron por contrato $ 450. ¿Para qué quiero acreditar en esa fecha $ 400 más?
Vivimos solos con mi marido, nuestras hijas no viven con nosotros, no tenemos empleada con cama y solo yo tengo acceso al teléfono.
Enseguida llamo al *611 y me atiene una operadora que muy amable me pasa con la supervisora. Esta supervisora no solamente no toma mi reclamo, sino que me trata poco menos que de paranoica, insiste que la recarga fue hecha igual que la anterior (o sea desde mi aparato) y que no puede cancelar una acreditación (que no quiero ni necesito en esa fecha y que no hice) y que vaya a una oficina de Ancel.
El jueves 3 voy a la oficina de San José y toman el reclamo Nº 426034. Para apurar el trámite vuelvo a llamar al *611 y hablo con un supervisor, a quien agradezco su deferencia y explicación de lo que pudo haber pasado y me dice que anteriormente había tomado reclamos de este tipo.
Ancel programó para gastar las acreditaciones antes que el contrato, por lo que me aconsejaron no usar el teléfono para que el monto (que no hice ni pedí) no sea gastado y así poder descontarlo.
Conclusión: ¿pagaré el contrato con una recarga que no pedí? ¿Pagaré el contrato sin recarga pero sin poder usar esperandoque la retiren? ¿Es otra forma que tiene Ancel para ganar las estadísticas de ventas con respecto a Movistar y Claro? ¿Contratarán supervisores amables como Marcos y Clara de Antel San José que nos entiendan y nos crean? ¿Antel tomará una rápida resolución o dejará dormir mi reclamo en un escritorio?"
Quioscos policiales
Héctor Cairús | Montevideo
@| "Soy jubilado, fui policía ejecutivo muchos años y mucho tiempo lo pasé en el quiosco que estaba en 8 de Octubre y Centenario y en el que está en Hipólito Yrigoyen e Iguá. La información que teníamos de todo el entorno nos hacía ser pieza fundamental a la hora de resolver cualquier delito. Pero nuestros superiores cuidaban siempre no exponernos y la información la usaban los denominados `pesada` de la Seccional que no son otra cosa que policías que trabajan de particular. Pero además de tener información, actuábamos permanentemente en la prevención y solución de pequeños problemas, muchos de los cuales ni llegaban a oídos de nuestros superiores. El quiosco daba a la población un punto de referencia y a los policías la obligación de permanecer en él o su entorno.
Vivo a pocos metros de donde incendiaron un quiosco policial en Cno. Maldonado km 12 y las autoridades no hicieron más que dejar que se llevaran hasta el último rastro del mismo. Nuestro clima hace que sea imposible mantener a un policía recorriendo a pie o parado en una esquina sin siquiera un baño. Hago un llamado por la manutención de los quioscos existentes y la construcción de nuevos. También sería bueno que se respetase la forma y medida de los originales como forma de ahorrar tiempo y aprovechar ese magnífico y seguro diseño".
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