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Julia Rodriguez Larreta


la otra orilla

Herencia y especulaciones

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Julia Rodríguez Larreta

No se le puede tildar de "pasatiempo", o de motivo de conversación, simplemente, pero la verdad es que gran parte de la atención y las especulaciones en el campo de la política hoy giran alrededor de si Cristina correrá por la reelección o no.

Respecto de si lo hará o dejará de hacerlo, abundan los análisis; de los expertos en el complejo arte de la política y de los otros; los amateurs o los ciudadanos interesados en el tema.

El dilema tiene diversas aristas y una de ellas se refiere a qué predomina más en el temperamento de la Presidenta. Si su apego al poder o su repulsión a la posibilidad de un fracaso en la primera vuelta pues podría no alcanzar más de un 35%, según se ven las cosas en este momento. Con una oposición que actualmente se reparte entre el centro derecha de Macri, el peronismo federal, -como gustan llamarse los duhaldistas-, el radicalismo, el ARI de Elisa Carrió y la izquierda no kirchnerista, donde figura de destaque es Pino Solanas.

Tampoco hay que descartar las presiones de la gente de su círculo, muy interesada en que continúe el gobierno K ya que de lo contrario, no solo quedarían en el llano, sino que el panorama se les puede complicar desde el ángulo judicial, incluida la propia viuda. El resonar de escándalos que comenzó a escucharse hace tiempo, continúa repicando con fuerza. Ahora hasta a través de los cables diplomáticos de la Embajada de EE.UU.

En coincidencia con el impacto que causó en el entorno de la Rosada el rumor, (si bien no es más que eso), de una posible fórmula Macri-Reutemann, recrudeció la estrategia de avanzar con las colectoras que impulsa el ala tildada como progresista, encabezada por el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, dentro del kirchnerismo. Luego apoyada explícitamente por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, buscando con este instrumento recolectar votos para Cristina a través de múltiples candidatos no peronistas para intendentes, que llevarían en la lista a la presidenta. Algo que debilita a las huestes de intendentes pro Scioli.

Esos votos -que irían para la Sra. de Kirchner-, se le restarían al Gobernador de Buenos Aires, en su lucha por la reelección. De concretarse esta medida tan discutida, sería un golpe serio, si de ir por la reelección se trata. Los que la impulsan dicen que no hay impedimentos legales, pero los contrarios insisten en que sí los hay.

Pero como el clima de especulaciones es infinito, tampoco se descarta que de pronto Reutemann termine como vice de Cristina, dado el odio que según se comenta, siente por Binner, el gobernador socialista de Santa Fe.

Sea quien sea, el próximo capitán del barco, tendrá que vérselas con un país en situación compleja. Porque, aunque continúan los vientos de crecimiento llegados desde ultramar y la economía se mueve a buen ritmo con una demanda tonificada y constante, el gasto público no ha hecho más que crecer y de paso, la inflación con sus dañinos efectos. De nada sirve seguir trampeando con las cifras del INDEC si la gente lo experimenta en el bolsillo. Si se termina el efectivo como este verano, dado que el gobierno no acepta, -porque sería un reconocimiento del nivel de inflación-, que los billetes de $100 ya no alcanzan y hay que emitir papeles de $200 y $300. Como tampoco el apretar a las encuestadoras privadas que cubren el bache dejado por la institución oficial, cuyos resultados suelen coincidir entre sí. Es difícil de creer que todas ellas estén equivocadas, lo mismo que las provinciales y que el único acertado sea el INDEC.

El modelo populista de los gobiernos K, ha creado una cultura en la que se fomentó el desorden público, con los piquetes, los cortes de ruta, las tomas de tierras y junto a ello el incremento de la violencia y una inseguridad espeluznante, mientras el gasto público ha ido en un crescendo demencial.

Se apostó a una política de subsidios que cuesta muy cara, imposible de mantener indefinidamente en el tiempo, pero a la que se habituó irresponsablemente a la sociedad argentina.

Fomentaron los piquetes, los cortes de ruta, las tomas de tierras.