El cine argentino sigue caminando firme en una dirección que alterna el entretenimiento y los contenidos profundos. Un nuevo hito de esta seguidilla (Las viudas de los jueves, Sin retorno, El hombre de al lado, entre tantas) es Rompecabezas, cuya protagonista es una mujer (María Onetto) con una vida monótona, pero que transcurre en una familia de bastante igualdad. Con su marido ("El Puma" Goity) tiene una relación de mucho afecto, y desde allí van guiando la formación de los dos hijos prácticamente adolescentes.
El descubrimiento de un talento inusual para armar rompecabezas sirve de detonante para que esa mujer enfile hacia una vida distinta, que como todo el planteo general de la película, trabaja más los matices que los aspectos más radicales. La mujer no es una desgraciada que se abre a una nueva vida. Tampoco un ser monótono que se vuelve aventurero. Los matices que ofrece la trama dan a la película un tono de ensueño.
Por contrapartida, todo está narrado con gran percepción de lo cotidiano, muy al estilo de Lucrecia Martel, de quien Natalia Smirnoff es considerada una gran heredera. Quizá el final no satisfaga demasiado a quienes buscan un filme de aventuras. Porque lo que Rompecabezas plantea tiene que ver con vivir un poco mejor, con dar un paso más. La película no propone que hay una vida mejor en otra parte, sino que esta misma vida se puede mejorar aquí y ahora.
Rompecabezas
Ficha
Argentina/Francia 2009. Libreto y dirección: Natalia Smirnoff. Fotografía: Bárbara Álvarez. Música: Alejandro Franov. Elenco: María Onetto,
Gabriel Goity, Arturo Goetz, Henny
Trailes.
atención a...
La cara de "El Puma" Goity, que aparenta ser la de un tipo malísimo y de pronto manifiesta una ternura enorme. La novia de uno de los dos hijos, y toda la incomunicación que parece generarle a la protagonista. Las escenas de la familia a la hora de comer, con toda la dinámica de las costumbres cotidianas. La actriz Henny Trailes, que aparece en un rol de reparto.