Habría que averiguar si existen lectores de Clive Staples Lewis en el Uruguay (en los países anglosajones son muchos más, por supuesto), pero si los hay más de uno va a lamentar que la traslación al cine de su mejor novela del ciclo de Narnia funcione solamente a un nivel mediano, o ligeramente más arriba. Una excitante aventura del mar y una incursión en territorios desconocidos se convierte en un correcto, a menudo entretenido espectáculo para toda la familia, pero en no mucho más que eso.
Con buen criterio, las empresas coproductoras Walden/Fox han devuelto algo de la entrelínea religiosa que es una de las claves para entender a Lewis y que los films anteriores difuminaban, pero son lo bastante inteligentes como para no estarles pegando permanentemente en la cabeza a sus espectadores con la Biblia. Y aunque las discusiones sobre fidelidades y libertades a tomarse en el cine con un original literario van a durar hasta el fin del mundo, hay que sospechar que ciertos cambios y un libreto algo fragmentario responden más a razones de presupuesto (hay que bajar costos para salvar la franquicia) que a reales necesidades artísticas o expresivas.
Por supuesto hay acción, varias sorpresas, unos vistosos efectos especiales, y fundamentalmente un espectacular combate con una serpiente marina. El público infantil (y el niño que hay en algunos de nosotros) va a disfrutar, pero podría ser mejor.
Las crónicas de Narnia: la travesía del viajero del alba
Ficha
EEUU 2010. Título original: The chronicles of Narnia: the voyage of the Dawn Treader. Dirección: Michael Apted. Guión: Christopher Markus, Stephen McFeeley, Michael Petroni, sobre novela de C. S. Lewis. Fotografía: Dante Spinotti. Elenco: Ben Barnes, Skandar Keyner, Georgie Henley.
Atención a...
El innecesario empleo de la técnica 3D, que no agrega gran cosa y que oscurece ligeramente la imagen por culpa de los lentes. Se aconseja verla en versión plana y (si uno no es muy chico) y hablada en inglés, no doblada.