PAYSANDÚ | S. KANOVICH
Hastiado de que sometiera sexualmente a su madre y a dos hermanas menores de edad, un hombre de 22 años asesinó a su padre, de 62, de un hachazo.
El violento hecho ocurrió el domingo a la tarde en Guichón y se considera que es el corolario de la situación que la familia venía soportando desde hace tiempo.
El asesino fue procesado con prisión el lunes, después de relatar voluntariamente los hechos a los funcionarios que se desempeñan en la Seccional 12ª. de Guichón, que elevó las actuaciones a la Justicia Penal.
De acuerdo con la información oficial recogida por El País, el fallecido estaba en su domicilio junto a su concubina y en determinado momento, supuestamente en estado de ebriedad, le pidió a la mujer que fuera a buscar a una de las hijas de once años, a un parque ubicado en la periferia de la localidad donde se realizaba un festival.
Además de obedecerlo, la mujer también decidió avisar a su hijo de 22 años, quien ingresó a la vivienda familiar cuando el sexagenario intentaba abusar sexualmente de la niña. Ya la había tomado de un brazo y tirado al piso.
Sin mediar palabras, el joven fue en busca de un hacha y con ella atacó al hombre por la espalda, provocándole las lesiones, que en pocos minutos causaron su muerte.
Tanto la mujer, como otros testigos indagados, corroboraron la versión de lo acontecido brindada por el ahora remitido.
Los testimonios establecieron además que su otra hija de 16 años y su pareja de 54, también eran víctimas frecuentes de la violencia que ejercía el hombre.
El lunes, el homicida fue trasladado a la sede judicial penal de Paysandú, donde se definió que fuera remitido como autor de un delito de homicidio agravado por grado de parentesco.