CARACAS | AP
El presidente Hugo Chávez ratificó su rechazo a la designación de Larry Palmer como embajador de Estados Unidos en Venezuela, pese a la intención estadounidense de enviarlo.
"Ya sacamos un comunicado: para acá el señor Palmer no entra", dijo Chávez en un discurso ante partidarios transmitido por la televisión estatal.
"Estos sí son bravos. Nosotros les dijimos que no viniera, además por escrito se lo pasamos hace dos meses", agregó.
La negativa del gobierno venezolano se debe a que Palmer dijo al responder un cuestionario que Venezuela cobija a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que Cuba infiltró el mando militar venezolano.
El gobernante afirmó que el propio Palmer se inhabilitó al "irrespetar a Venezuela".
"No, se puso a decir lo que le dio la gana, irrespetando a Venezuela, a un grupo de dignos generales de la Fuerza Armada, al gobierno, a la constitución venezolana. ¿Cómo va a ser embajador? ¡Él mismo se inhabilitó!``, señaló enfático.
Chávez se dirigió en el discurso al canciller venezolano Nicolás Maduro, para decirle que no dejara pasar a Palmer del aeropuerto internacional Maiquetía, de Caracas.
"Si llega a Maiquetía, agárralo Nicolás, agárralo. Bríndale un café de mi parte al señor Palmer y, por lo mismo, `bye, bye`. No puede, no puede entrar a este país", dijo antes de soltar una carcajada.
El subsecretario estadounidense de Estado para el hemisferio occidental, Arturo Valenzuela, declaró el jueves en Washington que si el Senado aprueba la nominación de Palmer en los próximos días, éste "viajaría a Caracas y se dedicaría a establecer una mayor interlocución con las autoridades venezolanas".
Pero Chávez rechazó esa posibilidad y dijo, en aparente referencia a Valenzuela, que "el secretario de Estado para América Latina... se cree el virrey de América Latina".
El pronunciamiento de Valenzuela ocurrió un día después que el Departamento de Estado acusara a Chávez de contrariar la voluntad del pueblo venezolano con la ley que le permitirá gobernar por decreto un año y medio, justo cuando una nueva Asamblea Legislativa con más opositores asuma el 5 de enero.
Más temprano el sábado, la cancillería venezolana expresó en un comunicado que "es bien conocido cómo Palmer quebrantó las reglas del respeto".