En la reunión social para despedir el año 2010 ofrecida por la línea marítima Hamburg-Sud en la Quinta de Arteaga, que contó con la asistencia de autoridades, diplomáticos y exportadores e importadores del Uruguay, Jimmy Rigby, su gerente general, destacó los avances de su empresa en cuanto a la incorporación de las 10 flamantes naves de 7.200 teus clase "Santa", y el año anterior los barcos de la clase "Río" que ya todos conocemos. También se refirió a la inversión de 500 millones de euros durante el 2010 que incluyó la modernización de su sistema informático global, ampliación de su parque de contenedores para carga general y refrigerada que ya está en las 370 mil unidades y la reciente inauguración de la Terminal Itapoa por parte de Alianca en Itapoa en la bahía de Babitonga en el Estado de Santa Catarina con una inversión de 200 millones de dólares. Son avances sin duda de la empresa germana que hace casi 140 años está presente y activa en el Río de la Plata. Eran buenas noticias, dijo el disertante que deseaba comunicar a los uruguayos porque su empresa marcaba en el continente sudamericano una presencia de casi 140 años.
MONTEVIDEO. "Respecto a nuestro querido puerto de Montevideo -dijo Jimmy Rigby- cabe señalar los esfuerzos tanto de la actividad privada como pública para dotarlo de más muelles, grúas y profundidad en canales y muelles, en un momento bisagra de la región que crece a ritmos superlativos casi duplicando la media de crecimiento mundial.
Uruguay no debe perder más tiempo para acompañar este momento histórico de desarrollo comercial con fuerte impacto social.
Si hay vocación de ubicarse como polo subregional de distribución de mercaderías sirviéndose de servicios logísticos eficientes y a bajo costo; si hay políticas de Estado al haberse consagrado por ley el pasado 3 de noviembre el Instituto Nacional de Logística (INALOG) que es un paso importantísimo para consolidar esa pretensión dentro del contexto regional y si hay Ley de Zonas Francas y Ley de Puertos y se logra mantener el estatus de Puerto Libre de Montevideo, entonces solo faltará para cerrar este circulo virtuoso, más capacitación a todo nivel, más inversión en infraestructura vial, ferroviaria y portuaria, y dotar a Uruguay de un andamiaje legal específico que proteja jurídicamente al más importante insumo de la logística de cargas, que es el transporte marítimo internacional y que continua siendo un "debe" de nuestro país.