Cada vez que se acerca el ascenso de un Coronel para el grado de General se tejen infinidad de especulaciones en el Ejército y en el ámbito político. Hasta el momento se desconocen los criterios que aplicará el Presidente, José Mujica.
Fuentes militares aseguran que entre los coroneles "elegibles" no hay ningún votante del Frente Amplio. Por ello no se descarta que la elección recaiga en alguno de los miembros de la legión Tenientes de Artigas, un sector militar al que pertenecen varios de los procesados por violaciones a los Derechos Humanos en la dictadura.
La relación entre los "tenientes" y los jefes guerrilleros surgió en tiempos en que los tupamaros estuvieron presos. Ex guerrilleros han señalado que fueron trasladados de cárceles a cuarteles a fin de intercambiar información en la investigación de delitos económicos. En democracia también mantuvieron reuniones.
El último teniente de Artigas que ocupó la comandancia del arma fue Daniel García Silva, quien ejerció entre 1993 y 1995.
Los tenientes de Artigas se definen como nacionalistas y enemigos del comunismo. A la vez mantienen diferencias con el liberalismo económico.