Ana María Abel
Lic. Ciencias Familiares
Se puede ser la mejor enfermera y la mejor mamá del mundo al mismo tiempo? Me lo preguntó hace años mi hija Elisa, cuando aún jugaba a las muñecas. Ya tenía claro entonces que quería ser mamá y enfermera.Pero no cualquier enfermera: su gran sensibilidad ya despuntaba. Ni cualquier mamá: la prolijidad con que vestía a sus muñecas era un indicio.
Elisa no es la mejor mamá y enfermera del mundo. Es una de las numerosas personas, hombres y mujeres que están en el ojo de la tormenta mundial por lograr legislaciones adecuadas a fin de conciliar trabajo y familia.
Un estudio elaborado por la Universidad Autónoma de Barcelona demuestra que un 27% de mujeres llega tarde al trabajo por motivos familiares, cifra que se reduce a 22% en el caso de los hombres. Las salidas anticipadas ascienden al 33% en las mujeres y el 27% en los hombres. Y un 28% del personal femenino ha tenido que faltar un día en tres meses para ocuparse de los suyos, mientras que lo han hecho un 23% de los empleados varones. Los expertos se muestran optimistas respecto a los avances obtenidos en el tema.
Mi madre, señora de otra época comenta: "¿Hacer guardias y atender bien a los niños? ¡Imposible!".
Elisa y Cristian ya llevan 15 años de matrimonio y parte de la armonía de esa casa con cinco hijos es que Elisa y Cristian han dialogado mucho desde el principio sobre este tema y se esfuerzan de mutuo acuerdo por lograr armonizar casa y trabajo profesional.
Por lo general, entre sus amigos el papel de padre colaborador sigue siendo secundario aunque cada día actúan más en el hogar como comodín ante situaciones a las que la madre no puede hacer frente sola.
Se percibe en los matrimonios jóvenes que el hombre utiliza cada vez menos su papel de proveedor de recursos como coartada para no participar en las tareas domésticas.
Así como la mujer, una vez que ha entrado en el mercado laboral no quiere renunciar a su profesión, el hombre, incorporado a la educación de sus hijos, tampoco quiere renunciar al disfrute de verlos crecer y participar de cerca en su crianza y educación. Esto reclama urgentes políticas de flexibilidad laboral para que se multipliquen las Elisas y los Cristian.
flia@iuf.edu.uy
Los dos con la misma dificultad.
Según Manuel Cervantes, director de Recursos Humanos de IBM, "las dificultades de conciliar familia y hogar existen, tanto en hombres como en mujeres". Cree en la igualdad de los sexos y asegura la tendencia positiva de afianzar políticas empresariales de conciliación.
Tareas que gustan a los hombres.
La socióloga Constanza Tobías Álvarez ha comprobado que, por lo general, en la mayoría de las familias sólo hay dos tareas domésticas que hace el hombre de principio a fin: ayudar a los niños con los deberes y, curiosamente, regar las plantas.