El conflicto en el sector arrocero se agravó en los últimos días con la ocupación de la planta de la empresa Glencore en Tacuarembó por parte de 60 trabajadores. Esta medida se suma a la realizada en el predio de Coopar Lascano, departamento de Rocha, donde unos 70 obreros impiden el ingreso al lugar y a la instalación de carpas de protestas en todos los molinos del país.
Son aproximadamente 140 afiliados a la Federación de Obreros y Empleados Molineros y Afines (Foemya) que impulsaron la medida en ambos departamentos como consecuencia de situaciones de "persecución sindical" y "el despido de 13 integrantes de la cúpula sindical de Coopar en Río Branco (Cerro Largo)", explicó a EL PAÍS digital el dirigente de Foemya, Alfonso Dufour.
Hoy habrá una reunión clave en el Ministerio de Trabajo para abrir una mesa de diálogo. La Federación no descarta una ocupación a nivel nacional si la negociación no avanza por "resistencia" de los empresarios.
PLANTAS.
En Rocha y Tacuarembó se sumaron situaciones adicionales que motivaron la ocupación. Dufour explicó que en Coopar, la situación de agravó por que los despidos en Río Branco implicaron la desaparición del sindicato "porque la empresa echó a los referentes".
Denunció que fueron "atropellos" en momentos que se negociaba con el gobierno un camino alternativo. La empresa, dijo el representante de Foemya, argumentaba que no se podía mantener a esas personas en la nómina.
"Se hicieron varias propuestas. Finalmente conseguimos una extensión del seguro de paro para estos trabajadores que la empresa aceptó. Pero a seis horas de haber firmado el acuerdo los despidió", informó Dufour y agregó que "lo que hicieron (los empresarios) fue una maniobra con los trabajadores para que firmaran un despido voluntario. Por eso también estamos en medio de una situación judicial porque hubo presiones y amenazas contra esos compañeros", puntualizó.
Al no haber dirigentes que en Río Branco pudieran llevar adelante una ocupación, se decidió ocupar la planta de Lascano donde funciona la presidencia del sindicato de Coopar.
En Tacuarembó, por otro lado, el conflicto nace por "medidas de agresión" de los directivos hacia los trabajadores que estaban protestando fuera de la empresa. Dufour dijo que "mandaron" a la Policía para agredir, forzar un desalojo e iniciar demanda contra los trabajadores.
"Lo que hacíamos era mantenernos del lado de afuera. No se impedía el ingreso o egreso. Hablamos con la empresa para que no violentara esa medida, porque sino íbamos a ocupar para evitar mayores problemas", recordó el dirigente.
Como las agresiones prosiguieron, según dijo, los trabajadores decidieron ingresar al predio y ocuparlo para "no llegar a mayores".
"Son una suma de hechos que soportamos desde hace un año. Y las empresas cada vez manejan más tácticas para disminuir la negociación colectiva", agregó. Dufour dijo que el conflicto no tiene fecha de término y que los trabajadores están dispuestos a ir "hasta las últimas consecuencias" para resolver la situación.