Pensaron que se habían hecho de un gran botín, pero la rapiña les salió mal. El padre de la víctima los persiguió mientras ellos cubrían su huida a balazos. Los dos delincuentes se escondieron y fueron sacados por la Policía de abajo de una cama.
En la tarde del viernes una rápida intervención policial llevada a cabo por efectivos de la Seccional 16ª y personal de Radio Patrulla permitió arrestar a dos delincuentes que momentos antes habían rapiñado, a mano armada, a una mujer que descendía de un vehículo en Carlos Camusso y Ramón De Acha.
La víctima había retirado unos $ 100.000 del banco Santander para pagar sueldos en una fábrica de colorantes y pigmentos. Colocó el dinero en su bolso y se dirigió a su casa, donde fue abordada por dos jóvenes que la habían seguido en una motocicleta.
Los malvivientes, que estaban armados con una pistola y un revólver calibre 22, le quitaron su bolso y se dieron a la fuga en una moto de 125 centímetros cúbicos.
El padre de la víctima advirtió lo sucedido y comenzó a perseguirlos en un automóvil, hasta que la motocicleta tuvo un desperfecto y los delincuentes no tuvieron otra salida que abandonarla en la calle, continuando la fuga a pie.
Fue entonces que se produjeron los momentos de mayor tensión, cuando los delincuentes comenzaron a disparar a los testigos sin medir consecuencias, según informó ayer la Jefatura de Policía de Montevideo.
Minutos más tarde, ingresaron en una finca de la calle Dionisio Fernández y Más de Ayala, en la cual funciona un expendio de bebidas alcohólicas.
Allí, la Policía ubicó y arrestó a los autores del atraco escondidos debajo de una cama, recuperándose el dinero robado y las dos armas de fuego.
Los delincuentes fueron identificados como C.V.F.M., de 26 años, y L.J.S.F., de 22 años, poseedor de tres antecedentes penales por hurto y con requisitorias pendientes.
Del mismo modo, por orden judicial quedó en calidad de detenido el propietario de la cantina, que según las fuentes policiales intentó prestar algún tipo de ayuda a los delincuentes.
EN ÓMNIBUS. El sábado también hubo un asalto a un ómnibus de Cutcsa de la línea 113.
En la parada de 20 de Febrero y José Cabrera, dos sujetos ascendieron a la unidad que viajaba con destino a la Plaza Independencia. Eran las 20.30 y se encontraban a bordo del ómnibus unos 30 pasajeros.
Con un arma de fuego, los delincuentes amenazaron al conductor-cobrador exigiéndole el dinero, tras lo cual se dieron rápidamente a la fuga, sin haber podido ser detenidos hasta el cierre de esta edición.
En tanto, en la madrugada de ayer, otro ómnibus de Cutcsa fue rapiñado, en este caso perteneciente al recorrido 151 con destino Portones.
Apenas había pasado media hora de la medianoche cuando, en la parada de Camino Carrasco y Lugo, ascendieron a la unidad dos hombres.
Una única pasajera fue testigo del momento en el que -con un cuchillo y un revólver- los delincuentes amenazaron al conductor-cobrador, exigiéndole que les entregara el dinero de la recaudación. Consumado el atraco, se perdieron por las calles de la zona.
Otro trabajador del transporte fue víctima de una rapiña este fin de semana. A las 21.30 del sábado, en San Martín y Aparicio Saravia, dos sujetos le hicieron señas al conductor del taxi STX-2364. Al detenerse, lo amenazaron con un arma de fuego, llevándole la recaudación y las llaves del vehículo.
Pese a las medidas de seguridad implementadas, las rapiñas a taxis siguen siendo una constante.
Solo en un mes hay en la capital unas 60 rapiñas a coches de alquiler. Además, hay entre 60 y 80 cada mes que no son denunciadas, muchas veces porque son sólo intentos que no llegan a consumarse, lo que establece un promedio de unos 150 atracos mensuales.
La cifra
100 mil Pesos fue lo que retiró la víctima del banco Santander para pagar sueldos a los trabajadores de una fábrica de colorantes.