GUILLERMO ZAPIOLA
Mientras en la vida real pelea con un cáncer de garganta, Michael Douglas está muy presente en la pantalla. Se lo puede ver en la ya estrenada "Wall Street, el dinero nunca duerme", y el próximo viernes llega su labor en "El hombre solitario".
Rodada antes que el film de Oliver Stone pero estrenada después, El hombre solitario contiene lo que el confiable Roger Ebert, crítico del Chicago Sun-Times, define como "una de las actuaciones de su vida". Algunos son aún más entusiastas y hablan, directamente, de "la" actuación de su vida.
El actor interpreta a Ben Kalmen, un exitoso vendedor de automóviles que está a punto de estropearlo todo para recuperar la juventud que se le ha escapado. Persiguiendo mujeres jóvenes pierde su dinero, a su esposa (Susan Sarandon) y su hija (Jenna Fischer). Cuando parece estar a punto de ordenar su existencia, vuelve a equivocarse y traiciona a la mujer (Mary-Louise Parker) que está con él.
Se ha dicho que Douglas pone mucho de sí mismo en el personaje. Como los tabloides sensacionalistas se han encargado de divulgarlo debidamente, el actor vivió por lo menos una etapa de depredador sexual, y actualmente está casado con una estrella (Catherine Zeta-Jones) cuyo padre es más joven que él. De hecho, Ebert señala como una de las virtudes de la labor de Douglas el hecho de que parece estarse "buscando" permanentemente, siendo alternativamente gracioso, desenfadado, desvergonzado, vulnerable y finalmente "él mismo".
Dirigida por el antes actor, músico y productor Brian Koppelman y su frecuente colaborador David Levien, sobre guión del primero, la película ha sido definida como una comedia dramática que contiene fragmentos muy divertidos, pero que sabe ponerse seria cuando corresponde. Resultan particularmente conmovedoras, se ha dicho, la relación del protagonista con una joven estudiante interpretada por Jesse Eisenberg, y la recuperada amistad con un viejo cómplice (Danny De Vito) al que dejara de ver durante varias décadas. Incidentalmente, Douglas y De Vito son viejos amigos en el mundo real, y han trabajado juntos con cierta frecuencia en el cine (Dos bribones tras la esmeralda perdida, La joya del Nilo, La guerra de los Roses). También en 1969 ambos compartieron un apartamento en Nueva York, mientras empezaban sus carreras en obras de teatro veraniegas.
Una de las habilidades del libreto, se ha señalado, sería justamente su capacidad para explorar ciertas zonas oscuras de la condición humana sin que una semisonrisa abandone los labios del espectador y, probablemente, de los autores del film. Cuando se lo presentó en el festival de Toronto el año pasado, Douglas afirmó que se había sentido particularmente atraído por su tema y desarrollo de El hombre solitario. Uno no se encuentra a menudo, afirma, con un guión "que está muy bien escrito, y es emotivo". No siempre se ha sentido tan motivado, agregó.
El actor ha reconocido que estaba un poco preocupado por el hecho de trabajar con dos directores en forma conjunta, pero el resultado lo satisfizo. Y la crítica norteamericana, por lo menos, parece estar de acuerdo con él. No solamente Roger Ebert ha sido emitido opiniones muy elogiosas.
A.O. Scott, de The New York Times, describe a El hombre solitario como "una pequeña e inteligente comedia sobre comportamiento masculino" y "una de las sorpresas más placenteras" de la temporada. Su colega Peter Travers, de Rolling Stone, objeta "saltos en la narrativa que pueden resultar chirriantes", pero se refiere a la labor de Douglas como "un tour de force de la debilidad humana".
Douglas, Sarandon y De Vito no son los únicos nombres notorios que figuran en los créditos del film. Uno de los productores es Steven Soderbergh, responsable de films como sexo, mentiras y video, Kafka, Erin Brokovich, Traffic y la franquicia de La gran estafa (una de cuyas entregas fue escrita, dicho sea de paso, por Koppelman y Lieven). Pero es la presencia del actor lo que está llamando la atención de la mayoría. Algunos espectadores y más de un crítico ha comenzado a pronunciar la palabra Oscar.
Una película de acción a estrenarse en el 2011
Aunque la enfermedad a la que hace frente bien puede terminar con la carrera de Michael Douglas (o eventualmente con su cuerdas vocales), El hombre solitario y Wall Street, el dinero nunca duerme no van a ser sus últimos films.
Actualmente tiene en postproducción Haywire, una historia de acción dirigida por Steven Soderbergh (uno de los productores de El hombre solitario) acerca de una agente encubierta que trabaja para un organismo secreto de seguridad realizando operaciones clandestinas en el extranjero, es traicionada por sus superiores, y emprende un desquite que incluye varias violencias. Junto a Douglas actúa gente importante como Ewan McGregor, Antonio Banderas, Bill Paxton y Mathieu Kassowitz.