CISJORDANIA | AP Y AFP
Colonos israelíes colocaron ayer la piedra basal de una guardería a pocas horas del fin de la veda a la construcción de asentamientos. En tanto, dirigentes de EE.UU. e Israel, intentaban evitar que los palestinos abandonen el diálogo.
Los negociadores trataban ayer de salvar las conversaciones de paz, amenazadas por el reinicio programado de la colonización israelí, festejado en ceremonias simbólicas en las colonias de Cisjordania ocupada.
Hasta último minuto, la administración estadounidense proseguía sus esfuerzos para evitar el fracaso prematuro del diálogo, a menos de un mes de iniciado en Washington.
"Seguiremos exhortando, presionando durante toda la jornada para obtener una resolución" sobre la cuestión de la colonización, declaró David Axelrod, principal consejero del presidente estadounidense Barack Obama, que llamó a continuar la moratoria y las conversaciones. El consejero indicó que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, mantenía el diálogo entre los dos campos.
Israel, que se declaró dispuesto a un "compromiso con el acuerdo de todas las partes", indicó que el cese de nuevas construcciones en las colonias, decretado hace diez meses, no sería prolongado más allá del día de ayer.
Inquieto por el impacto internacional de las imágenes de excavadoras reanudando los trabajos, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu llamó, sin embargo, a los colonos a "dar prueba de moderación y responsabilidad".
A pesar de esto, los representantes de los colonos instalaron simbólicamente los cimientos de una guardería en la colonia de Kiryat Netafim, al Norte de Cisjordania ocupada, cuando aún faltaban horas para el fin de la moratoria.
El diputado Danny Danon, miembro del ala extrema del Likud de Netanyahu, llamó a éste a "ser fuerte y a resistir a las presiones estadounidenses para prolongar la moratoria".
Unos 2.000 colonos, extremistas del Likud y simpatizantes manifestaron en la colonia de Revava, cerca de Kiryat Natafin.
Según la radio pública, la construcción de más de 1.500 viviendas, que obtuvieron todos los permisos necesarios de las autoridades israelíes, puede comenzar "inmediatamente".
Frente a esta situación, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, anunció que la Liga Árabe se reunirá por iniciativa suya el 4 de octubre para analizar si sigue con las negociaciones de paz.
"El comité central de Fatah, la dirección palestina y el Comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina van a reunirse para analizar el mantenimiento de las negociaciones", añadió Abas en París, donde debe reunirse con las autoridades francesas. En numerosas ocasiones, el presidente palestino advirtió que exigía la prórroga de la moratoria para seguir la negociación.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP, de izquierdas) anunció ayer su retirada de las instancias de la Organización para la Liberación Palestina (OLP) en protesta por las negociaciones de paz.
En tanto, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, que representa a los laboristas (centro izquierda) en el seno del gobierno de derecha, afirmó a la BBC que Israel no podía permitirse "hacer fracasar un proceso (de paz) que tiene un impacto sobre la vida de millones de personas y sobre la estabilidad de toda la región".
Un globo por cada vivienda
Al atardecer, unos 2.000 activistas celebraron con globos azules y blancos en Revava, un asentamiento judío en medio del territorio palestino de Cisjordania. Soltaron 2.000 globos porque es la cantidad de viviendas que piensan comenzar a construir de inmediato. "Hoy se termina y haremos todo lo que podamos para asegurar que nunca vuelva a suceder", dijo el líder de los colonos Dani Dayan a la multitud. Ap