WASHINGTON | Los expedientes de cinco soldados estadounidenses acusados de haber matado a civiles afganos por diversión y, en algunos casos, de haber desmembrado cadáveres y conservado los huesos, comenzarán a ser examinados hoy por el Ejército de Tierra estadounidense.
La audiencia se concentrará en el soldado Jeremy Morlock, de 22 años y originario de Wasilla (Alaska). Es uno de los cinco militares acusados de asesinatos con premeditación de tres afganos entre enero y mayo pasados, mientras otros siete están acusados de obstruir una investigación.
Los soldados servían en una base de la provincia de Kandahar (Sur) y formaban parte de la 5ª brigada de combate Stryker de la segunda división de infantería estadounidense.
Morlock y otros soldados también están acusados de haber molido a palos a uno de sus camaradas, para obstruir una investigación sobre el consumo de hachís dentro del grupo. Según el expediente de la parte acusadora, Morlock "amenazó con matarlo si mencionaba el consumo de hachís" ante la jerarquía y le mostró "dedos extraídos de un cadáver".
Funcionarios dijeron en mayo que el soldado que había denunciado los hechos a su jerarquía había sido severamente golpeado, "casi hasta la muerte", según una fuente. AFP