BRUSELAS | La polémica por las expulsiones de gitanos en Francia cobró una dimensión inusual en Europa y estará presente en la cumbre que hoy en Bruselas discutirá la disciplina presupuestaria.
El presidente francés Nicolas Sarkozy tiene previsto dejar clara su postura sobre la controversia durante la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la Unión denunciando la forma en que Europa "se expresa sobre lo que hace Francia", avanzó un miembro de su partido.
Sarkozy ya arremetió contra las acusaciones que anteayer formuló la comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, contra su gobierno, cuando asemejó las expulsiones de gitanos aceleradas desde julio con las deportaciones de la II Guerra Mundial.
Aunque ayer se arrepintió, la comisaria había amenazado con sancionar a Francia por una política que sospecha viola el derecho comunitario. Sarkozy le sugirió acoger a los gitanos en su propio país, Luxemburgo.
El canciller del Gran Ducado, Jean Asselborn, calificó la frase de "malintencionada" y recordó que las advertencias de Reding fueron proferidas en calidad de alta dirigente europea y no como ciudadana de un país de la UE. Alemania, por su parte, salió en apoyo de la comisaria, pese a lamentar el tono de la disputa.
Fuentes diplomáticas dijeron que los jefes de la diplomacia francesa y luxemburguesa se reunirán al margen de la cumbre y pondrán fin al desencuentro y emitirán un comunicado.
respaldo. El presidente francés no está solo: el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, que hace años emprendió una campaña contra los gitanos en Italia, le mostró su apoyo en una entrevista con Le Figaro.
Estados Unidos, en tanto, "invita a Francia y a otros países a respetar los derechos de los gitanos", según declaró un alto responsable del departamento de Estado que solicitó el anonimato.
"No sé si tuvimos una conversación específica con Francia. Obviamente, los derechos de los gitanos son importantes para nosotros, y alentamos a Francia y a otros países a respetar los derechos de los gitanos", dijo la fuente. AFP Y EL PAÍS DE MADRID